Himno a la Patria

martes, 29 de septiembre de 2026

Jordan Mateo estrena “Tengo la libertad”, un Afro Gospel que invita a celebrar la fe con libertad.


El cantante cristiano presenta un tema y videoclip cargados de ritmo, alegría y un mensaje de transformación espiritual.


Por Tyrone Dotel

Santo Domingo, R.D. Con una propuesta musical que fusiona la energía del Afro Gospel con un mensaje de fe y libertad, el cantante cristiano Jordan Joel Mateo Green, conocido artísticamente como Jordan Mateo, presenta su nuevo sencillo “Tengo la libertad”, acompañado de un videoclip que busca conectar con el público a través de la música, la danza y la expresión de la fe.

“Tengo la libertad” fue escrito por Horeb Music y cuenta con los arreglos musicales de David Rosario. La canción transmite un mensaje claro: invitar a las personas a danzar con libertad y celebrar aquello que Dios ha hecho en sus vidas.


Para Jordan Mateo, la música representa mucho más que una expresión artística. Su principal propósito es que sus canciones puedan tocar vidas por medio del Espíritu Santo, llevando un mensaje que inspire, fortalezca la fe y motive a las personas a acercarse a Dios.

Una propuesta que une música, mensaje y audiovisual

El lanzamiento de “Tengo la libertad” viene acompañado de un videoclip producido por Pablo Green, una pieza audiovisual creada para reforzar el concepto de la canción y presentar una experiencia visual acorde con la energía y el ritmo del Afro Gospel.

La producción musical, reúne a un equipo de profesionales que contribuyeron al desarrollo del proyecto:

Waldys Rafael Cuello Taveras, director musical y bajista; Danny Ezequiel Yaliney Beriguete, baterista; Emmanuel Caballero Castillo, pianista; Otoniel Reynaldo Mora Thomas, guitarrista; Diogenes Omar Mercedes Núñez, ingeniero en sonido; y Efren David Cedeño Mejía, responsable de multimedia.

La gestión y representación del proyecto están a cargo de Rochi Nicol Cáceres Lana, manager del artista.

Jordan Mateo: música con propósito

Con esta nueva producción, Jordan Mateo continúa desarrollando una identidad musical enfocada en el Afro Gospel cristiano, utilizando ritmos contemporáneos para comunicar un mensaje de esperanza.

“Tengo la libertad” representa una invitación a dejar atrás las limitaciones y expresar la fe con alegría. A través de sus letras, sonidos y propuesta audiovisual, Jordan Mateo procura crear música que no solo pueda ser escuchada, sino también vivida y compartida.













El artista invita al público a disfrutar del nuevo sencillo y videoclip, compartirlo en sus redes sociales y sumarse a esta propuesta musical que busca llevar el mensaje del Evangelio a través de un sonido fresco y dinámico.

Para conocer más sobre Jordan Mateo, sus lanzamientos y próximas actividades pueden seguirle a través de sus redes sociales @jordanmateo y en las principales plataformas digitales.

¿Qué significa Normar?

 

Junior Solano.

Trabajo, Cercanía, Compromiso.

La *Ley 176-07* establece entre las atribuciones del Concejo Municipal la aprobación de reglamentos y ordenanzas municipales, así como decisiones relacionadas con el presupuesto, los planes de desarrollo, el ordenamiento territorial y otros asuntos fundamentales para la vida municipal.

Esto significa que el regidor participa en decisiones que establecen cómo debe funcionar una parte importante de la vida de nuestra ciudad capital, Distrito Nacional.

Pero normar no debe convertirse en legislar desde un escritorio de la Sala Capitular, alejado de la realidad.

Las normas municipales deben responder a necesidades reales.

Si una comunidad, barrio o sector, enfrenta un problema, debemos preguntarnos: 

●¿Qué podemos hacer desde nuestras competencias?,

●¿Hace falta una ordenanza?,

●¿Hace falta modificar una regulación?,

●¿Hace falta incorporar una partida presupuestaria?,

●¿Hace falta crear un programa?,

●¿Hace falta mejorar un servicio?,

●¿Hace falta fiscalizar que una decisión ya aprobada realmente se cumpla?.

Ese es el sentido que quiero darle a la función normativa: convertir las necesidades de la comunidad en propuestas y decisiones municipales que puedan producir soluciones.



El uniforme del director de la Policía Nacional también comunica autoridad.

 

La presencia del mayor general Ernesto Rodríguez García con sus insignias fortalece la imagen de mando, disciplina y cohesión institucional


Por Alex G. Olivence

Santo Domingo.— Qué bueno que el director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, vuelva a lucir públicamente el uniforme de la institución con las insignias correspondientes a su rango. Puede parecer un detalle de forma, pero en organismos sustentados en la disciplina, la jerarquía y la cadena de mando, la imagen también comunica. 

El uniforme policial no es una simple vestimenta. Representa autoridad, pertenencia, responsabilidad y compromiso con el servicio. Las insignias tampoco son adornos: identifican el rango alcanzado y recuerdan el peso de las obligaciones asumidas.

El mando se siente, pero también debe verse. Los oficiales, alistados y demás integrantes de la Policía Nacional perciben la presencia de un director que se presenta como uno de los suyos, comparte sus símbolos y encarna la disciplina que exige.

La población también lo percibe. En momentos en que la seguridad ciudadana ocupa un lugar central entre las preocupaciones nacionales, una imagen de firmeza, orden y autoridad puede transmitir confianza. Y quienes desafían la ley igualmente observan las señales que ofrece el Estado: la coordinación de sus autoridades, la presencia de sus mandos y la determinación con que enfrentan el delito.

Rodríguez García advirtió recientemente que los delincuentes no impondrán su voluntad y reafirmó el compromiso de la institución con la protección de la ciudadanía. Su presencia uniformada guarda coherencia con ese mensaje: una Policía activa, organizada y consciente de su responsabilidad frente al país. 

Ahora bien, el uniforme por sí solo no reduce la delincuencia. Su fuerza simbólica debe estar respaldada por resultados: más patrullaje preventivo, inteligencia efectiva, investigaciones rigurosas, respuestas rápidas, respeto al debido proceso y trato digno a la población.

Por eso, recuperar la imagen institucional del director general con uniforme e insignias constituye una decisión acertada. Fortalece el sentido de mando hacia dentro y proyecta autoridad hacia fuera.

El país necesita una Policía cercana al ciudadano, pero firme ante la delincuencia; respetuosa, pero decidida; moderna, pero orgullosa de sus símbolos. Cuando el liderazgo se muestra con claridad, los subalternos lo perciben, la sociedad lo reconoce y quienes pretenden alterar la paz pública también reciben el mensaje.

El mando se ejerce con acciones, pero su imagen también influye.