Desde hace muchos años la UASD cuenta con enemigos gratuitos en los medios de comunicación social, que tomaban como pretexto las movilizaciones estudiantiles para plantear su privatización y hasta su cierre, sin considerar, para nada, que es la única academia de estudios superiores de carácter público (un pago simbólico), con las puertas abiertas para los bachilleres dominicanos de los segmentos más empobrecidos de la población, permitiéndoles dotarse de profesiones y así escalar socialmente.
Desde hace algún tiempo, sin embargo, las protestas estudiantiles que alteran el orden, tanto dentro como fuera de la UASD, son sancionadas por el Consejo Universitario, que de inmediato procede con las medidas disciplinarias correspondientes, las cuales van desde suspensión temporal, cancelación definitiva de matrículas y entrega a las autoridades policiales a aquellos estudiantes hallados responsables de la comisión de delitos.
No obstante, el erradicar los desórdenes, parece que no ha sido suficiente para que la institución obtenga una imagen favorable ante la población. Y es que muchos ignoran los grandes aportes que ofrece la academia de estudios superiores. Entre esos aportes están sus investigaciones en torno al sargazo (el mismo sargazo que se convirtió en un dolor de cabeza por sus daños medioambientales y su afectación al turismo, uno de los soportes de la economía nacional), llegando a convertirlo en biocarbón, bioaceite, biodiésel y bioasfalto mediante proceso de refinería.
También la UASD logró fabricar dispositivos de agregación de peces utilizando el sargazo. Se trata de una alternativa que plantea una tecnología verde para la pesca.
Y en un esfuerzo conjunto con otras universidades se está fabricando, con el sargazo, fertilizante para la agricultura, ingredientes cosméticos, biogás y generación energética, bloques de hormigón, morteros y paneles aislantes, convirtiéndolo en materiales de construcción. ¿Por qué no se resalta desde los medios de comunicación ese trascendente hecho? Es posible que no se conozca por falta de una difusión satisfactoria.
El propio suscrito se enteró de lo que se hace con sargazo al escuchar a Raúl Hernández, relacionista público de la UASD, en momentos en que exponía sobre su ambicioso programa de trabajo a desarrollar para recobrar el prestigio o buena reputación de la Primada de América.
Los que estuvieron vinculados a la academia en el pasado conocen que la UASD tiene un Comedor Universitario, pero la mayoría de la población ignora que hay un acuerdo interinstitucional con los Comedores Económicos del Estado para dotar de comida (almuerzo) y cena a los estudiantes tanto de la sede central como de recintos y centros de manera gratuita. ¿En qué otra universidad se alimenta a los alumnos sin dar un solo centavo?
La población dominicana desconoce, además, que la UASD tiene la oferta curricular más extensa, con más de cien carreras, incluyendo disciplinas científicas, humanísticas y artísticas en sus nueve facultades. Cabe precisar que hay carreras que solo en esa academia pública se pueden hacer, como son, por ejemplo, Geofísica y Ciencias de la Atmósfera. Otras como Ingeniería Agronómica, Medicina Veterinaria, Matemáticas, Química, Física y Filosofía, posiblemente solo se enseñen en esa casa de estudios superiores.
La gente no sabe, de igual manera, que la universidad pública impulsa cada cierto tiempo una profunda actualización y reforma curricular de grado y postgrado para adaptar sus ofertas a los cambios sociales, tecnológicos y del mercado. Se trata de constantes cambios que involucran también a sus 120 programas de 4to. nivel, de 106 maestrías y 14 doctorados.
Más del 90 por ciento de los dominicanos no sabe que la UASD cuenta con más de 15 institutos que se encargan de ofertar los más diversos servicios a la sociedad dominicana. Uno de ellos es el Instituto de Energía, que investiga y propone soluciones técnicas a los problemas del sector eléctrico dominicano. Su principal función es la búsqueda de transición hacia energías limpias, diseña planes y asesora al Estado honoríficamente sobre la eficiencia energética.
La mayoría de los dominicanos, asimismo, ignora que la UASD tiene un Centro Nacional de Sismología. Y es el único con que cuenta el país. Ese centro calcula ubicación, profundidad y magnitud exacta de los temblores de tierra en tiempo real. ¿Es o no es un invaluable aporte a la población?
Es innegable que la UASD ha recibido la asistencia económica de los últimos gobiernos (los de Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina), pero el de Luis Abinader ha realizado la mayor contribución, haciendo posible que su personal académico y administrativo cuente con sueldos más o menos adecuados, que por lo menos han permitido mitigar los altos niveles de inflación que se registran en bienes y servicios.
De igual forma, la mayoría de sus edificaciones exhiben remozamiento e higiene y su servicio de ofrecer educación superior de calidad se ha extendido a muchas provincias del país. Además, desde el 10 de agosto de 2012, la academia cuenta con una torre de 9 niveles que aloja a sus oficinas administrativas, la cual fue inaugurada por Leonel Fernández días antes de entregar el poder.
El doctor Jorge Asjana David ha llegado a la Rectoría con un amplísimo programa de gobierno, para fortalecer las diferentes funciones de la UASD, multiplicando y optimizando los servicios que ofrece a la sociedad dominicana. En la universidad del Estado recae el reto principal de preparar los hombres y mujeres del futuro, profesionales en las diversas áreas y con la competencia necesaria para enfrentar y dar solución a los problemas nacionales.
Fuente:”relámpagoinformativo.net”
