Himno a la Patria

lunes, 31 de agosto de 2026

INAPA:Durante la presentación del balance de gestión en «La Agenda Semanal».

 

Durante la presentación del balance de gestión en "La Agenda Semanal" con el presidente Luis Abinader, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, informó que el Gobierno ha destinado RD$37,000 millones de pesos en los ùltimos seis an̈os como parte de un amplio plan para transformar el sistema de acueductos y mejorar la distribución de agua en todo el territorio nacional.

La inversión busca modernizar la infraestructura hídrica del país y garantizar un servicio de agua potable más eficiente y seguro para la población.

LO PRIMERO, LAS BASES DEL PARTIDO.





Las bases del PRM necesitan protección y respaldo!.


Ramón Valdez (Changó)
Observemos cuántos funcionarios provenientes de la sociedad civil y del Partido

Reformista ocupan cargos importantes, mientras continúan desvinculando a dirigentes del

PRM que trabajaron día y noche para lograr el triunfo del partido.

El presidente de la República parece haberse olvidado de las bases y ha concentrado su

atención en la sociedad civil. Reconocemos que, como gobernante, está realizando una buena gestión; sin embargo, políticamente les ha fallado a las bases de su propio partido.

Muchos dirigentes temen pronunciarse o expresar públicamente sus quejas. Asimismo,

José Ignacio Paliza, desde la dirección del PRM, no hizo lo suficiente para proteger a la

militancia. Si Luis Abinader ha actuado de esa manera con las bases desde la Presidencia

de la República, ¿qué podemos esperar ahora de él al frente del partido?

Queremos denunciar que, mientras el PLD procuró incorporar a muchos de sus dirigentes

y servidores públicos a la Carrera Administrativa, el Gobierno del PRM está desvinculando y cancelando a compañeros que se fajaron día y noche para alcanzar el

triunfo electoral.

Resulta doloroso e injusto que quienes lucharon por el cambio hoy sean abandonados por

su propio gobierno. En lugar de reconocer sus esfuerzos, proteger sus derechos y

brindarles oportunidades, están siendo desplazados sin que las autoridades del partido

levanten la voz para defenderlos.Las bases fueron fundamentales para que el PRM llegara al poder. No pueden seguir

Las bases fueron fundamentales para que el PRM llegara al poder. No pueden seguir siendo utilizadas durante las campañas electorales y olvidadas después de las elecciones.

¡Primero, las bases del partido!

¡Las bases del PRM merecen respeto, protección, reconocimiento y oportunidades!.

RAMÓN VALDEZ CHANGO

HE DICHO


Tony Salomón.

 


La respuesta fue simple, pero me golpeó. 

Aquí no se roban los fondos

 públicos

Lo que una pequeña ciudad de Florida puede enseñarnos sobre la administración de los recursos del pueblo

“Aquí no se roban los fondos públicos”.Esa fue la respuesta que recibí cuando, impactado por el orden, la limpieza y el cuidado del ornato de una pequeña ciudad del condado de Seminole, en Florida —Lake Mary—, pregunté cómo era posible mantener aquel nivel de organización y calidad de los servicios públicos.

La respuesta me motivó a profundizar.

Detrás de aquel hermoso entorno urbano encontré algo mucho más importante que calles limpias y áreas verdes bien cuidadas: una concepción diferente de la administración de lo público.

Existen incentivos para quienes adquieren su primera vivienda. Los trabajadores encargados del mantenimiento de la ciudad cuentan con seguros de salud y sistemas de retiro dignos. Sus hijos, como ocurre con la gran mayoría de las familias, comparten las mismas escuelas y tienen acceso a servicios de salud. La ciudadanía puede utilizar los servicios públicos sin vivir permanentemente bajo el temor de la delincuencia.

Y entonces surgió inevitablemente una pregunta:

¿Por qué aquello que parece normal en una pequeña ciudad estadounidense continúa siendo una aspiración pendiente en República Dominicana?

Nuestros políticos viajan constantemente por distintos países y ciudades del mundo. Conocen sus sistemas de transporte, sus escuelas, sus hospitales, sus parques, sus mecanismos de administración y sus modelos de seguridad.

Visitan ciudades como Lake Mary.

Pero la pregunta es: ¿qué aprendemos de esos viajes y cuánto de lo aprendido estamos dispuestos a aplicar en nuestro propio país?

Porque el desarrollo no consiste solamente en viajar y observar. El verdadero aprendizaje comienza cuando somos capaces de transformar lo observado en políticas públicas.

República Dominicana necesita iniciar una nueva etapa: una política social y económica de inclusión que sustituya las prácticas de extracción de los recursos públicos.

No podemos continuar aceptando que familias y grupos económicos, con la complicidad o permisividad de determinados gobiernos, terminen apropiándose de una parte importante del patrimonio que pertenece a todos los dominicanos.

Los recursos públicos no son propiedad de quienes circunstancialmente administran el Estado. Son patrimonio del pueblo.

En aquella pequeña ciudad de Florida, muchas de las prácticas que lamentablemente hemos terminado normalizando en República Dominicana sencillamente no parecen posibles.

¿Por qué?

Porque existe una ciudadanía que vigila. Una sociedad civil que cumple realmente su función. Instituciones que deben responder. Y ciudadanos que entienden que los recursos públicos tienen dueño: el pueblo.

En el condado de Seminole hay muchos osos 🐻 y venados. Pero, al menos en mi experiencia, no encontré lobos 🐺 disfrazados de mansos corderitos 🐑.

En República Dominicana, en cambio, tenemos que aprender a identificar a quienes llegan al poder vestidos de servidores públicos, pero terminan comportándose como propietarios del Estado.

Es tiempo de que el pueblo dominicano exija.

Exija transparencia.

Exija instituciones fuertes.

Exija rendición de cuentas.

Exija servicios públicos de calidad.

Exija que cada peso del presupuesto sea utilizado para mejorar la vida de la gente y no para alimentar privilegios particulares.

Y, sobre todo, exija representantes que respeten y hagan respetar las leyes.

Regidores, diputados, senadores y representantes del Poder Ejecutivo no deben ser simples ocupantes de cargos públicos. Deben ser servidores de la sociedad y guardianes del patrimonio nacional.

La transformación de República Dominicana no comenzará cuando tengamos más recursos.

Comenzará cuando aprendamos a administrar correctamente los que ya tenemos.

Porque la diferencia entre una sociedad próspera y una sociedad atrapada en sus problemas no siempre está en cuánto dinero posee.

Muchas veces está en algo mucho más sencillo:

Quién administra el dinero público, cómo administra y quién vigila que lo haga correcto.