Himno a la Patria

martes, 24 de marzo de 2026

Gobernar no es excusarse. Cuando las justificaciones sustituyen a las soluciones pierde el pueblo.


Tony Salomón

Abogado

En política, las excusas suelen ser el refugio de la falta de resultados.
Gobernar implica anticiparse, planificar y ejecutar con coherencia. Cuando un gobierno se limita a justificar sus fallas en factores externos, lo que realmente expone es su incapacidad para gestionar en tiempo de dificultad.

El oficialismo ha encontrado en el covid-19, una justificación recurrente. Y es justo reconocer que la pandemia impactó de manera severa a todas las economía del mundo. Sin embargo, esa realidad no puede convertirse en un argumento permanente para explicar cada debilidad de la gestión pública. Más aún cuando, tras la crisis sanitaria, el país experimentó una recuperación económica significativa, con un crecimiento del 'PIB' que superó el 12 % en el 2021.

Ese crecimiento debió traducirse en estabilidad y alivio para la población. Pero la percepción en las calles es otra. El alto costo de la vida sigue golpeando con fuerza a los hogares dominicanos. La canasta básica familiar se mantiene en niveles elevados, mientras que los precios de los combustibles han incidido directamente en el encarecimiento del transporte y los alimentos.

El gobierno ha señalado factores externos como la guerra entre Rusia y Ucrania para justificar estos aumentos. No obstante, otros países, enfrentando las mismas presiones internacionales, han aplicado políticas más eficaces para amortiguar el impacto en sus ciudadanos. La diferencia no está en el problema, sino en la capacidad de respuesta.

A esa lista de justificaciones ahora se suma un nuevo argumento;pretender cargar la responsabilidad de la negligencia interna en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Es cierto que estas tensiones geopolíticas generan presión sobre los mercados energéticos y la economía global. Sin embargo, intentar trasladar al escenario internacional lo que es resultado de falta de planificación,previsión y eficiencia en la gestión pública local, constituye una evasión inaceptable. Los problemas internos no nacen en conflictos lejanos; nacen en la incapacidad de gobernar con responsabilidad y visión.

A esto se suman elementos preocupante: la improvisación, las contradicciones entre ministros, así como las decisiones que se anuncian y luego se corrigen, reflejan una preocupante falta de coordinación. La comunicación gubernamental, lejo de generar confianza, ha sembrando incertidumbre.

El sector eléctrico continúa siendo una deuda pendiente. Los apagones persisten y la población paga tarifas elevadas por un servicio deficiente. En materia de seguridad ciudadana, aunque se han anunciado reformas, la percepción de inseguridad sigue siendo alta, lo que evidencia que la soluciónes no han tenido el alcance esperado.

El problema no es que existan dificultades. El problema es la tendencia a justificarla en lugar de resolverlas. Cuando las excusas sustituyen a las soluciones, el resultado es un país que avanza más lento de lo que puede y merece

Gobernar no es un ejercicio de improvisación ni un espectáculo de confrontaciones. Gobernar exige dirección, coherencia y compromiso real con la gente. El pueblo dominicano no necesita explicaciones reiteradas; necesita resultados.

Porque al final, la historia no juzga las excusas, sino las acciones.

 

Nota:»Caretas de la Patria..Se reserva el derecho de publicar trabajos de Opinión u otras categorías, con errores de sintaxis/redacción. Como también no somos responsables de los conceptos emitidos por su autor

El Pueblo se Queja en Verso

 


Resultado de la costosa reforma policial,una excusa tal vez,para motorizar una fuga del erario público.

¿¡He ahí otro grosero atropello con la ciudadanía …?!

Son gorilas analfabetos de paz “imponen la violencia agachados/ocultos en un honorable uniforme;en nombre de la Ley”

De esa manera brutal e inoperante se agrede a nuestro sagrado sistema Democrático…



Jueza fallará este miércoles caso Medio Ambiente Versus periodista Olivo De León

 

SAN FRANCISCO DE MACORIS. – La jueza Arelis Camacho, presidenta de la Cámara Penal del Distrito Judicial de la provincia Duarte, leerá, este miércoles 25 de marzo, el fallo del juicio que se le sigue al periodista Olivo De León, a quien la Dirección de Medio Ambiente de la Provincia Duarte le fabricó un expediente, al no poder obtener el monto económico exigido a quienes habilitaron un solar de su propiedad para instalar un dealer.

 
Se espera que, en la sentencia, la magistrada absuelva a De León y rechace las pruebas y las acusaciones formuladas por el Ministerio Público contra De León, por no haberse demostrado ningunas de ellas; además de que acoja las pruebas de la defensa.
 
La tarde del lunes 23 de marzo concluyó el conocimiento del caso, en cuya audiencia los procuradores de Medio Ambiente, Juana María Brito y Juan de Dios Rosario, no pudieron demostrar ninguna de sus acusaciones contra De León.
 
Los procuradores tampoco pudieron presentar ningún estudio de impacto ambiental, ni de evidencias que justificara sus acusaciones de que supuestamente De León había rellenado el cauce del Río Güiza, construido una edificación sobre el relleno, a menos de 30 metros del río, de causar daño a la biodiversidad, al ecosistema, a áreas protegidas, de contaminar las aguas, de contaminación por desechos sólidos y contaminación visual al medio ambiente, ocupación de parte de la franja correspondiente a la autopista San Francisco de Macorís-Nagua…
 
Por lo tanto, los abogados que integraron la defensa de De León calificaron de falsas y retaliatorias las presuntas violaciones del acusado a una docena de artículos de la Constitución, la mayoría del articulado de la Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de la Ley 57-18 o Ley Sectorial Forestal, de la Ley de Áreas Protegidas, de la Ley 1474, de la Ley Sectorial Forestal, de la Ley de Biodiversidad, entre otras.
 
Los abogados José Aquiles Monegro, Teonilda Gómez y Nelson Gutiérrez, destruyeron los argumentos de los acusadores, demostraron la inocencia de De León y probaron las evidencias que presentaron.
 
Asimismo, dejaron al descubierto las falsedades de la declaración de los testigos de la procuraduría, su falta de profesionalidad y su compromiso con el procurador, uno de ellos su chofer, y el otro empelado de Medio Ambiente.
En tanto que el mismo De León agotó un turno en el que demostró que no tiene nada que ver con la habilitación del solar para la instalación de un dealer, porque lo había rentado antes de que se formularan las acusaciones en su contra; que en el contrato de alquiler se hace constar que sólo rentaba el espacio y que no se comprometía a construir nada.
 
De manera que no puede ser responsable de un hecho que no cometió, tal como lo establecen los numerales 8 y 14 del artículo 40 de la Constitución, el artículo 3 del Código Penal Dominicano, el numeral 3 del artículo 5 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos y la sentencia del Tribunal Constitucional número 0075/16, reafirmada en 2025, que elimina siete artículos de la Ley 6132 de Expresión y Difusión del Pensamiento.
 
Además, deshizo un mal llamado informe técnico en el que se basaban las acusaciones, demostrando que ni era informe y mucho menos técnico, por estar repleto de errores ortográficos, de redacción, de incoherencia, de incongruencia, de falsedades, de inexactitudes, porque no sustentaba con evidencias las afirmaciones que se hacía en el mismo.
 
Asimismo, acusó al procurador de Medio Ambiente de la provincia Duarte de violar los artículos 6,7,8, 38 y 74 de la Constitución al tratar de jugar con su dignidad y de violar sus derechos fundamentales con el expediente que le instrumentó y las acusaciones que les formuló a sabiendas de que nada tenía que ver con la habilitación del solar que rentó, y de que allí no se cometió ninguna falta.