Himno a la Patria

viernes, 17 de julio de 2026

Mandela y la democracia que América Latina necesita

 



Por: Fausto Herrera Catalino

A propósito del Día Internacional de Nelson Mandela, que se conmemora cada 18 de julio.

Hay hombres que llegan al poder. Otros llegan a la historia. Nelson Mandela pertenece a esa excepcional categoría de dirigentes cuya autoridad moral terminó siendo más poderosa que el cargo que ocupó. Su vida constituye una de las lecciones más extraordinarias sobre el liderazgo ético, la reconciliación nacional y la construcción de instituciones democráticas.

La historia demuestra que los pueblos pueden producir gobernantes exitosos. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial sobresalen figuras como Lee Kuan Yew, en Singapur; Deng Xiaoping, en China; Angela Merkel, en Alemania; Óscar Arias, en Costa Rica; Michelle Bachelet, en Chile; José "Pepe" Mujica, en Uruguay; y, por supuesto, Nelson Mandela, en Sudáfrica.

Sin embargo, son muy pocos los dirigentes capaces de cambiar el destino de una nación sin sacrificar la democracia ni los principios éticos que la sustentan. Mandela representa una de las expresiones más acabadas de ese liderazgo singular.

Su grandeza no radicó únicamente en derrotar el apartheid. Su verdadera dimensión histórica consistió en comprender que una victoria política pierde legitimidad cuando se convierte en instrumento de venganza. Después de veintisiete años de prisión, pocos habrían cuestionado que respondiera con resentimiento a quienes lo encarcelaron. Sin embargo, eligió un camino radicalmente distinto: construir una nación donde antiguos enemigos pudieran convivir bajo un mismo proyecto democrático.

Mandela comprendió que la política no consiste en derrotar definitivamente al adversario, sino en evitar que la nación continúe dividida después de la victoria electoral.

En esa decisión reside la esencia del verdadero liderazgo.

A diferencia de muchos vencedores de la historia, Mandela comprendió que la paz duradera no podía edificarse sobre la humillación del adversario. Por ello impulsó la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, presidida por el arzobispo Desmond Tutu, un mecanismo que permitió reconocer los crímenes del apartheid, escuchar a las víctimas y favorecer una justicia restaurativa que evitó convertir la transición democrática en un ciclo interminable de represalias. Aquella experiencia demostró que la reconciliación no significa olvidar el pasado, sino impedir que este secuestre el futuro.

A lo largo del siglo XX surgieron dirigentes que transformaron la historia mediante distintos métodos, pero unidos por una misma convicción: el poder solo adquiere legitimidad cuando sirve a una causa superior.

Mahatma Gandhi convirtió la resistencia pacífica en un instrumento político capaz de conquistar, sin armas, la independencia de la India frente al Imperio británico, uno de los más poderosos de la historia, alcanzada el 15 de agosto de 1947. Enseñó que la autoridad moral puede imponerse sobre la fuerza militar y que la dignidad de un pueblo no depende de la violencia, sino de la firmeza de sus principios.

Martin Luther King Jr. trasladó esa filosofía al movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos. Su lucha nunca pretendió sustituir una discriminación por otra, sino construir una sociedad donde la igualdad dejara de ser una aspiración moral para convertirse en una realidad jurídica y política.

Mandela aprendió de ambos, pero fue aún más lejos. Tuvo la responsabilidad de gobernar una nación profundamente fracturada y logró impedir que la transición democrática desembocara en una guerra racial. Comprendió que el liderazgo no consiste en administrar el resentimiento colectivo, sino en sembrar esperanza, construir confianza y fortalecer las instituciones.

América Latina necesita recuperar esa concepción del liderazgo.

La crisis democrática contemporánea no proviene únicamente del deterioro económico. Proviene también del agotamiento del liderazgo. Cada vez hay más outsiders capaces de ganar elecciones y menos capaces de construir legitimidad.

Durante décadas, la región ha oscilado entre diversas formas de caudillismo. Unos prometieron la redención mediante revoluciones permanentes; otros ofrecieron la salvación absoluta del mercado. En demasiadas ocasiones, ambos caminos condujeron al mismo destino: debilitamiento institucional, concentración del poder, polarización política, corrupción generalizada y creciente desconfianza ciudadana.

Más preocupante que la desigualdad económica es la erosión de la confianza pública. Cuando los ciudadanos dejan de creer en los partidos, en los parlamentos, en la justicia o, incluso, en los procesos electorales, la democracia comienza a perder su principal fuente de legitimidad. Ningún sistema político puede sostenerse indefinidamente cuando desaparece la credibilidad de quienes lo dirigen.

En ese contexto, el pensamiento de José Francisco Peña Gómez adquiere una renovada vigencia. Peña Gómez concebía la democracia no únicamente como un mecanismo electoral, sino como un instrumento permanente de inclusión social. En esa visión coincidía con Mandela: ambos entendían que la legitimidad democrática se fortalece cuando incorpora a quienes históricamente habían sido excluidos del poder.

Su consigna, "Primero la gente", sintetizaba una concepción profundamente humanista de la política: el poder existe para servir a la ciudadanía, no para servirse de ella.

Aunque ambos actuaron en realidades muy distintas, compartieron principios fundamentales: la defensa de la democracia, la inclusión social, el respeto por la dignidad humana y la convicción de que las instituciones deben prevalecer sobre los intereses personales, familiares o de grupo.

La República Dominicana enfrenta desafíos que no podrán resolverse únicamente mediante el crecimiento económico o la competencia electoral. Cinco nudos la frenan en su tránsito de una democracia electoral a una democracia de calidad institucional: la corrupción y la impunidad; la debilidad de los partidos políticos; la lentitud de la justicia; la desigualdad social y el clientelismo; y la desinformación en las redes sociales. Todos ellos exigen dirigentes capaces de construir consensos nacionales y no simples victorias partidarias.

Sin embargo, la política contemporánea parece avanzar en dirección contraria. El debate público suele reducirse a la confrontación permanente, la propaganda y la descalificación del adversario. Las redes sociales han multiplicado la velocidad del conflicto, pero no necesariamente la calidad del liderazgo. Nunca fue tan fácil comunicar tanto y escuchar tan poco.

La doctrina política de Mandela ofrece una respuesta a esa crisis.

Nunca confundió popularidad con autoridad, ni autoridad con autoritarismo. Sabía que un verdadero estadista escucha antes de decidir, negocia sin renunciar a sus principios y entiende que el adversario político no es un enemigo de la nación.

Otra de sus mayores enseñanzas fue su relación con el poder. Pudo perpetuarse en la presidencia aprovechando su inmenso prestigio nacional e internacional. No lo hizo. Gobernó un solo mandato y fortaleció las instituciones democráticas, dejando una lección que conserva plena vigencia: ningún hombre, por extraordinario que sea, debe situarse por encima de la República.

Ese comportamiento contrasta con una práctica demasiado frecuente en numerosos países, donde algunos dirigentes terminan creyéndose indispensables y convierten los partidos en extensiones de su propia voluntad. La historia demuestra que, cuando las instituciones dependen de una sola figura, la democracia comienza a deteriorarse.

Mandela comprendió también que un auténtico líder no fabrica seguidores dependientes, sino ciudadanos libres y nuevos dirigentes. La fortaleza de una organización política no se mide por la obediencia de sus militantes, sino por su capacidad para renovar liderazgos sin renunciar a sus principios.


Hoy, cuando numerosas democracias atraviesan una profunda crisis de representación, el legado de Mandela adquiere una dimensión universal. Su ejemplo recuerda que gobernar no consiste en administrar emociones pasajeras, sino en construir confianza; que el liderazgo no es un ejercicio de imposición, sino de persuasión; y que el poder solo encuentra su verdadera justificación cuando amplía la libertad, fortalece las instituciones y mejora la vida de las personas.

Las democracias latinoamericanas no necesitan nuevos caudillos providenciales. Necesitan dirigentes con la visión ética de Gandhi, la autoridad moral de Martin Luther King Jr., el compromiso democrático de José Francisco Peña Gómez y la extraordinaria capacidad de reconciliación que convirtió a Nelson Mandela en uno de los más grandes estadistas de la historia contemporánea.

Mandela nos recordó que ningún gobernante engrandece a una nación por permanecer más tiempo en el poder, sino por dejar instituciones más fuertes que su propia figura. Ese continúa siendo el gran desafío de nuestras democracias y la lección que la política latinoamericana aún está llamada a aprender.

Esa sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de América Latina y, particularmente, de la República Dominicana. Las democracias no fracasan porque carezcan de constituciones, leyes o elecciones; fracasan cuando escasean dirigentes con la integridad suficiente para someterse a ellas antes que manipularlas en beneficio propio. Mandela comprendió que la verdadera grandeza del poder no reside en conservarlo, sino en ejercerlo con límites; no en acumular autoridad, sino en fortalecer las instituciones que sobrevivirán al gobernante.

Por eso, el mayor homenaje que América Latina puede rendirle no consiste en recordar su nombre cada 18 de julio, sino en asumir su ejemplo como una ética permanente de gobierno. Mientras sigamos confundiendo liderazgo con caudillismo, autoridad con autoritarismo y victoria electoral con derecho absoluto a gobernar sin contrapesos, nuestras democracias continuarán siendo vulnerables.

Mandela demostró que los grandes estadistas no son aquellos que dejan pueblos divididos y partidos sometidos a su voluntad, sino aquellos que entregan sociedades más reconciliadas, instituciones más sólidas y ciudadanos más libres que los que encontraron al llegar al poder. Esa es la diferencia entre quien simplemente gobierna una época y quien transforma para siempre la historia.

Ese es el liderazgo que reclama nuestro tiempo. Y esa es, quizás, la más grande lección que Nelson Mandela legó a la democracia y que América Latina todavía tiene pendiente aprender.

jueves, 16 de julio de 2026

¿Cuál es el mejor y el peor gobierno de los últimos 48 años?.

 



Danilo Cruz Pichardo

Para el autor de este artículo el mejor gobierno que hemos tenido los dominicanos corresponde al de don Antonio Guzmán, por las transformaciones políticas que se registraron, al derogar las leyes que prohibían el comunismo, conceder libertad de expresión e información para todos, despolitización de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y una auténtica división de los poderes públicos: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, tal y como lo concibió Montesquieu, filósofo, jurista y escritor francés, en su obra “El Espíritu de las Leyes”.

Esos cambios políticos son suficientes para que el antiguo presidente, período 1978-1982, se lleve el reconocimiento de mejor jefe de Estado de los últimos 48 años. Sin embargo, en lo económico también obtuvo notas sobresalientes, al duplicar el salario mínimo, incremento de la producción agropecuaria y la concesión de créditos a los hombres que trabajan la tierra, protegió y fomentó la pequeña y mediana industria y se preocupó por el control de los precios, sobre todo de los artículos de la canasta familiar.

Lo mejor que se puede mencionar del gobierno de Salvador Jorge Blanco es la estabilidad en el servicio eléctrico, pero faltó creatividad para dinamizar la economía y la toma de medidas populares. Ente la creación del ITBIS, el plan de austeridad, reducción general de sueldos, la devaluación del peso y la firma con Fondo Monetario Nacional crearon una imagen negativa a esa administración.

Entrar en la evaluación de cada una de las gestiones administrativas que se inscriben en ese espacio de tiempo conllevaría un trabajo muy extenso, pero hay que reconocer que todas tienen defectos y virtudes, incluyendo los diez últimos años de Joaquín Balaguer, donde hubo escasez y desabastecimiento, pero también austeridad en el uso de los recursos públicos, estricta cautela para la toma de empréstitos internacionales y honradez de parte del jefe de Estado.

Posiblemente la mejor medida que ha tomado el presidente Abinader, en 6 años, consiste en hacer que los recursos que generan los consulados de los países del mundo vayan, desde el 6 de abril pasado, directamente al Estado a través de la Cuenta Única del Tesoro, lo que ha provocado falta de motivación en funcionarios del servicio exterior. Y en cuestión de semanas Alfonso Rodríguez pidió su cancelación del Consulado de Los Ángeles y Carlos Gabriel García declinó un decreto en el que se le designaba en ese cargo.

Solo falta establecer en qué se destina ese dinero.
Sin embargo, Luis Abinader es el presidente que más empréstitos internacionales ha tomado y al mismo tiempo se lleva el récord en ser el que menos inversiones ha hecho en obras que contribuyan al desarrollo del país. Desde el Gobierno se alega que el grueso de ese dinero ha sido para saldar deudas viejas, dato que rechaza la oposición. El hecho es que en el presente año se destina el 26% de la recaudación para el pago de la deuda externa y solo en intereses hay que buscar unos 322 mil millones de pesos en este 2026.

El presidente de la República no cede un paso con los excesivos gastos corrientes, incluyendo una hipertrofiada nómina pública, incremento de planes de asistencias, publicidad gubernamental e imprudentes pensiones de lujo a personas que nunca han dado un golpe en la administración pública.

Para responder a ese incontrolable y creciente gasto se optó por una reforma fiscal, aprovechándose de una mayoría mecánica en las cámaras legislativas, donde en apariencia se gravan operaciones de los más poderosos, pero tanto el aumento del ISR como de la emisión de cheques y transferencias bancarias terminan siendo traspasadas al consumidor. El empresariado nunca absorbe alzas.

De forma adicional, el Instituto de Energía de la UASD demostró que el gobierno no subsidia los combustibles. Los carburantes, contrariamente, tienen impuestos y al mismo tiempo sobreprecio, empezando por la gasolina Premium, que tiene 46 pesos por encima del precio en que debía ofertarse al consumidor.

Tanto la reforma fiscal como el incremento en el costo de los derivados del petróleo han disparado los precios en bienes y servicios, sobre todo de los productos de la canasta familiar. Es abusivo.

Pero ¿qué se puede esperar de un presidente que desde el período de transición del 2020 empezó a designar una mayoría de funcionarios que son empresarios y se desenvuelven, en el sector privado, en áreas afines en las que fueron nombrados?

Ejemplo: el antiguo ministro de Agricultura es uno de los principales arroceros del país. Al destituirlo se designa a otro arrocero mayor. En el sector eléctrico, en todo, está un empresario generador de energía. Eso provoca conflictos de intereses. Y el Art. 135 de la Constitución lo prohíbe y también la Ley 340-06, sobre Compras y Contrataciones.

Como esos casos se pueden citar muchos más.
Se puede decir que Luis Abinader es el presidente ideólogo de los fideicomisos. Al escribir este trabajo conté 17 y hábilmente hizo que sus legisladores le aprueben la Ley 28-23, para contar con un marco legal, aunque de por sí ya disponía de la Ley 47-20, sobre Alianzas Público Privadas. ¿Qué ventajas ofrecen los fideicomisos y quién se los pidió al presidente Abinader?
Ahí está el caso del fideicomiso de la Policía Nacional que viene haciendo una reforma que se ha chupado 11 mil millones de pesos, aunque desde el Gobierno se dice que son 8 mil. Sea una cifra u otra se trata de un gasto excesivo. Se habla de asesores internacionales que ganan hasta 20 millones mensuales y lo único visible en la Policía Nacional es el cambio de uniforme.

Abinader había prometido en la campaña de 2020 que acabaría con la inseguridad ciudadana. Y a 6 años de gestión se aplican los mismos métodos de las ejecuciones extrajudiciales contra jóvenes socialmente excluidos, porque no disponen de educación ni empleo. La mejor forma de combatir la violencia es con prevención y el Estado dispone de los organismos de seguridad para identificar a todos los muchachos envueltos en el crimen organizado.

Esos jóvenes se exhiben y se comunican por redes sociales y pueden ser apresados y enviados a cárceles que los rehabiliten, que ni siquiera las hay en el país, lo que reduce la forma de justificar el superabundante gasto en la famosa reforma.

Este es un gobierno tan malo –el más malo de los últimos 48 años-- que desde el Congreso Nacional, controlado por Luis Abinader, no se ha aprobado el Código Laboral a la espera de un descuido de la población para reducir o excluir viejas reivindicaciones, como el pago de las prestaciones o cesantía. Se quiere aprovechar el mismo descuido que hubo con el Código Penal, que en el Párrafo II del Art. 209 se penaliza la difamación e injuria hasta con diez años de prisión.

Almanaque Tricolor de Bandera.

 


OTTO MORALES EFRES, recordándolo el día de su asesinato.

Desde la adolescencia, Otto Morales Efres se convirtió en un gran movilizador de masas en San Antón, Villa Francisca, San Miguel, San Lázaro y Ciudad Nueva, pero fue en San Antón donde transcurrió su juventud pues allí levantaba pesas, jugaba baloncesto y béisbol y al terminar los deportes se dirigía a escuchar los discursos que pronunciaban dirigentes del Movimiento Popular Dominicano en su local de la avenida Duarte.

Junto a Rafael Bueno, Luis Gaspar (La Vela), “Barahona” o “Lilito” y otros compañeros se relacionó con militantes del 14 de Junio aunque no se organizó en ese partido, y se dedicó a cazar calieses cuando se produjo la destrujillización.

A partir de entonces su vida fue de lucha revolucionaria y de formación ideológica y militar por el logro de una sociedad equitativa, justa, humana. Sufrió deportaciones siendo prácticamente un niño.

Sin embargo, la ausencia de la Patria no representó una derrota ni desalentó sus sentimientos patrióticos. Al contrario, le animó a profundizar en su educación política y continuar la escolaridad.

El arrojo y la determinación de Otto Morales se pusieron de manifiesto durante la Revolución de Abril cuando ya se había convertido en uno de los líderes más jóvenes, carismáticos y de mayor audacia en la formación de comandos, búsqueda y entrega de armas a la población, asalto a cuarteles, toma de fortalezas, orientación a campesinos para futuras guerrillas, participación en combates y misiones.

Estuvo entre los organizadores del secuestro que selló su asesinato violento, despiadado, el 16 de julio de 1970.

Del representativo dirigente que dedicó los últimos cuatro años de su existencia a enfrentar al régimen balaguerista hablan su cuñado Ramón Pinedo (Monchín), también compañero de deportes, política y guerra; Breno Brenes, su instructor militar; Zunilda Muñoz de Sánchez, en cuya presencia ametrallaron a Otto después de haberle servido de escudo protector en la entrega pacífica que violentaron sus verdugos, un contingente policial inconcebible para eliminar a un revolucionario esposado.

También conversa sobre él René Sánchez Córdova, esposo de Zunilda, entonces decano de la facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con quien almorzó Otto y al que visitó en sus oficinas durante la mañana de la trágica fecha.

Otto Morales ha merecido el reconocimiento del pueblo, que espontáneamente designó con su nombre una calle del sector Los Frailes.

Por haber sido tan atroz, es la muerte del combatiente lo que más se ha destacado. Sus facetas humanas son poco conocidas. Estos familiares y camaradas relatan esos aspectos y revelan detalles nunca antes publicados del salvaje exterminio que truncó su existencia a los 25 años.

“La etapa post Guerra de Abril fue muy violenta para Otto y nuestra familia. Después murió papá, asesinaron a mi hermana Miriam, esposa de Otto, nos mataron a Ramón Emilio Mejía del Castillo (Comandante Pichirilo) y al amigo entrañable de Otto, Maximiliano Gómez (El Moreno)… Era la lucha contra el Gobierno de Balaguer apoyado por el imperialismo”, expresa Monchín.

Perfil de Otto.

Otto Morales Efres nació en Santiago de los Caballeros el 23 de mayo de 1945, hijo de Aquiles Morales y Noris Livia Efres, maestra.

La familia se trasladó a Santo Domingo y Aquiles trabajó como dependiente de la desaparecida Puerta del Sol que estaba en El Conde.

A Otto lo inscribieron en la escuela Argentina, donde inició estudios secundarios que no concluyó porque el Consejo de Estado lo deportó en 1962. “Entendía que había que salir de esos estudiantes que se habían constituido en un problema incendiando la ciudad todos los días”.

Fue desterrado hacia México mientras los dirigentes del MPD eran encarcelados y otros enviados a París.

Allí concluyó su bachillerato y tomó cursos técnicos. Al mismo tiempo recibió formación política de un dirigente comunista mexicano y del dominicano Pericles Franco Ornes, quien luego se fue a Cuba, donde ya estaba Otto.

A esa antilla se habían trasladado desde Francia Máximo López Molina, Ilander Selig, Gustavo Ricart, Parmenio Erickson, Arsenio Ortiz y Monchín. El reencuentro con los izquierdistas motivó a Morales a ingresar al MPD en Cuba, lo que califican como un gran salto en su preparación política, militar, doctrinaria. Además trabajó como voluntario picador de caña y recogedor de café.

Regresó a finales del Gobierno de Juan Bosch, en 1963, y fue recibido por el artista de la plástica José Ramírez Conde (Condesito), el dirigente más importante que tenía el MPD en ese momento.

“Otto fue estructurando una maquinaria militar, a partir de 1964, con los amigos que había dejado cuando lo deportaron y asistió a Ramírez Conde en todo el engranaje de inteligencia, contrainteligencia, estruendo”, significan.

Ayudó al sector femenino de la agrupación en la defensa de los presos políticos, hizo contacto con los sindicatos y organizó sucesivas huelgas como forma de presión “alegrándose cuando el grupo de los no deportados salió de nuevo al ruedo político. Ahí comienza la historia conjunta de Otto y los que salimos sueltos: Maximiliano Gómez, Jorge Puello Soriano (El Men) y yo”, narra Pinedo.

Otto también pasaba tiempo en la casa de Monchín, porque se había enamorado de su hermana Miriam, a quien conquistó pese al desacuerdo de su padre. Se casaron en plena guerra, en agosto de 1965. Procrearon dos hijos: Yuri Van Troi y Otto Stalin.

Pese al llanto incontenido de René y Zunilda al narrar el siniestro final del revolucionario, hay lugar para recordarlo jovial, solidario, sociable, apuesto, de ojos marrones claros, atlético, vigoroso, bien parecido, amante de los niños, juguetón.

El hogar de los Sánchez tanto en la Juan Isidro Pérez como en la José Contreras era frecuentado por Otto, Amín Abel Hasbún, Moisés Blanco Genao, Henry Segarra y otros.

René recuerda que en 1970, a raíz del secuestro del agregado militar de la embajada de Estados Unidos en el país, coronel Donald J. Crowley, se reunieron en su casa a pasar balance sobre el hecho “todos los que participaron en la planificación” y cita a Rafael (Fafa) Taveras, Amín Abel, Héctor Ortiz y Otto. Él no estuvo presente.

Zunilda cuenta que el día de la muerte de Otto llegó de su trabajo cerca de las 2:00 de la tarde y lo encontró jugando con sus hijos Luis René y Ernesto.

Pero a los pocos minutos “sentí muchas voces, carros, y por la ventana de mi cuarto vi un camión de Operaciones Especiales con un sinnúmero de militares con armas largas”. René lo dejó en la vivienda después de almorzar y apenas empezó su cátedra le interrumpió Radhamés Abreu, dirigente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) para decirle: “¡Profesor, pasó algo malo en su casa!”. Era el el 16 de julio del 1970 , el día que mataron a OTTO.

La calle

La calle “Otto Morales” está ubicada en el sector “Los Frailes”. Aunque el rótulo dice “A.D.N”, se informó que no fue iniciativa del Ayuntamiento del Distrito Nacional sino de moradores del sector.

Fuente:” Historia Dominicana en Gráficas “Texto: Angela Peña para el periódico HOY

miércoles, 15 de julio de 2026

La ética como activo de alto rendimiento en la arena política.

 


Por Kenia Martínez
abogada y política

En la política, la narrativa tradicional sugiere que la ambición y la «eficacia a cualquier costo» son los únicos caminos hacia la victoria. Sin embargo, este enfoque plantea una visión distinta: la coherencia es el activo más rentable para un político que busca trascender.

La rentabilidad de la lealtad: En un entorno donde las alianzas suelen ser volátiles, mantener una conducta coherente genera un capital político sólido que no se deprecia, a diferencia de las alianzas basadas solo en conveniencia. El prestigio funciona como un escudo inexpugnable en la carrera de cualquier actor político, convirtiéndose en el único activo que realmente sobrevive a la volatilidad del ejercicio del poder. Mientras que los cargos son, por naturaleza, posiciones transitorias sujetas a elecciones, coaliciones o cambios de mando, el prestigio personal constituye una marca de identidad permanente que define el legado de un individuo ante la sociedad. La historia política está llena de lecciones amargas donde quienes priorizaron la acumulación inmediata de poder a través de la pérdida de su integridad, terminaron sufriendo una erosión devastadora de su influencia. Al sacrificar sus principios por un escaño o una posición temporal, estos líderes no solo comprometen su ética, sino que minan irreversiblemente la confianza y el respeto de su base de apoyo, quienes terminan percibiendo la traición a los valores originales como un costo insostenible. A largo plazo, el político que antepone la conveniencia táctica a su coherencia personal descubre que ha perdido el control de su propia narrativa, dejando tras de sí un vacío donde alguna vez existió la lealtad de sus seguidores. Por el contrario, sostener el prestigio como un escudo permite navegar las crisis más complejas, ya que la solidez de una trayectoria intachable ofrece una autoridad moral que ningún cargo, por alto que sea, puede otorgar ni reemplazar.

El prestigio como escudo:

El prestigio actúa como un escudo inexpugnable en la carrera de cualquier actor político, consolidándose como el activo más sólido y perdurable frente a la inevitable volatilidad del poder. Mientras que los cargos son, por su propia naturaleza, posiciones transitorias sujetas a los vaivenes de las urnas, las reconfiguraciones de los partidos o los ciclos de los gobiernos, el prestigio personal se erige como un patrimonio inmaterial que trasciende el tiempo y define el peso histórico de un individuo.

El liderazgo como construcción de marca: La verdadera eficacia política no reside en el «golpe» o la táctica agresiva, sino en la capacidad de construir una reputación que inspire confianza. El respeto que se proyecta hacia los equipos de trabajo y los votantes es lo que, al final, determina la capacidad de convocar y movilizar mayorías.
ser una persona íntegra en la política no es un rasgo de ingenuidad, sino una decisión táctica. Es la apuesta por un modelo de liderazgo donde el respeto es el diferenciador que permite alcanzar metas elevadas sin necesidad de sacrificar la propia esencia o los principios es la forma de asegurar que, cuando los focos se apaguen, sigas siendo una persona respetada y con peso real en tu entorno.

 

lunes, 13 de julio de 2026

La confesión que desnuda una realidad





En derecho existe un principio ampliamente conocido: «confesión de parte, relevo de pruebas». Cuando alguien admite un hecho, ya no es necesario demostrarlo.

Por Tony Salomón

El presidente Luis Abinader afirmó públicamente que mantiene comunicación permanente con quienes dirigían los principales movimientos de protesta contra los gobiernos pasados. Esa declaración, por sí sola, plantea una interrogante que el país no puede ignorar.

¿Quién representa hoy las causas del pueblo?

La respuesta parece evidente. Muchos de los sectores que antes encabezaban protestas y denunciaban supuestas injusticias hoy guardan un silencio absoluto frente a problemas que generan preocupación nacional.

Esa percepción volvió a fortalecerse cuando las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, en torno a las críticas de un comunicador de medios digitales sobre las limitaciones a la libertad de expresión contenidas en el nuevo Código Penal, ley «mordaza» provocaron una amplia reacción ciudadana.

Entonces surge otra pregunta: ¿de dónde proviene el engreimiento del gobierno?

Quizá de la ausencia de una sociedad civil verdaderamente independiente. De organizaciones y movimientos que antes llenaban las calles y que hoy parecen conformes con guardar silencio.

Si, como expresó el propio presidente, existe una comunicación permanente con quienes encabezaban aquellas movilizaciones, resulta legítimo preguntarse si algunos de esos movimientos respondían realmente a intereses ciudadanos o si terminaron alineados con un proyecto político que hoy ocupa el poder.

Ahí están las antiguas marchas de las sombrillas amarillas por el 4 % para la educación. ¿Dónde están ahora? ¿Por qué no levantan su voz frente a las denuncias de irregularidades que hoy también ocupan el debate público?

¿Será que quienes exigían transparencia terminaron conformándose con aquello que antes criticaban?

Y, si la ciudadanía continúa sintiendo que no encuentra representación en quienes antes decían defenderla, inevitablemente surgirán nuevas voces de protesta.

Finalmente, queda otra interrogante. Si, como ha sostenido el Gobierno, la pobreza se ha reducido de manera extraordinaria, ¿por qué una parte importante de la población sigue percibiendo que el costo de la vida aumenta, que los servicios públicos no mejoran al mismo ritmo y que sus dificultades económicas continúan?

En democracia, las preguntas nunca deben verse como una amenaza. Son el instrumento mediante el cual los ciudadanos exigen cuentas a quienes ejercen el poder.


sábado, 11 de julio de 2026

La República Opina.

 



Por Alfonsina C.Del Mar.

El verdadero discurso Democrático no reside en el “Jocico enajenado de las Redes”,es un retoño del incendio antihistórico.

Es como una lámpara tenebrosa en la plateada cabellera de nuestras famélicas/prostituidas madrugadas…

¡¡No retoñará en el vientre de la urna libertaria,la sinfonía del crisol democrático…!!


Prohibido prohibir.

 


Juan TH.

Caminaba yo por unas de las calles de Italia a comienzos de los años 80 cuando vi un cartel del Partido Comunista que decía: “Prohibido prohibir”, que llamó poderosamente mi atención al tiempo de invitarme a una reflexión que cada vez adquiere más sentido.

Recordé la formidable obra de Federico Engels, “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” del 1884, donde plantea que el comunismo solo es posible en un estadio de desarrollo donde el Estado, como instrumento de dominio de una clase social sobre las demás desaparece. Por lo tanto, no existe, ni ha existido, un país comunista, pues el Estado se ha mantenido en los países socialistas.

La dictadura del proletariado proclamada por Lenin en Rusia no alcanzó ese nivel, como tampoco la revolución China que encabezó Mao Tse-tung de 1949, ni la cubana que dirigió Fidel Castro en 1959, ni la de ninguna otra nación del mundo.En torno al marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tse-tung o como se le quiera llamar, el término “comunista” o “comunismo”, fue distorsionando, presentándolo como algo perverso que buscaba eliminar la familia, el Estado de derecho, la religión y la propiedad privada, entre otros valores de la democracia capitalista, incluyendo a Dios. (Una mezcla de verdad y mentira para alimentar la ignorancia y el miedo de la gente).


Pero bueno, me alejo del tema. La cosa es que la consigna “prohibido prohibir” me llevó a una reflexión. No hay un sistema que mantenga más prohibiciones sociales que la democracia que conocemos hoy día en la mayoría de los países. 

El capitalismo es una dictadura. La democracia, del pueblo para el pueblo, no existe. Es poesía. La verdad es otra muy distinta. Es la dictadura de una clase sobre otra, es la explotación del hombre por el hombre.

En Estados Unidos, por ejemplo, existe una dictadura. Durante más de 200 años dos partidos, Republicano y Demócrata se transfieren el poder. Una misma clase social oligarca, monopolista, racista, explotadora, mantiene el control del Estado y sus instituciones colaterales incluyendo los medios de comunicación. Lo mismo ocurre en los demás países capitalistas que se autoproclaman democráticos.

MMV de luto expresa pesar por fallecimiento de periodista Luís Danilo Santa María.

 


SANTO DOMINGO.- El Movimiento Marcelino Vega (MMV) consideró que con el fallecimiento, la madrugada de este sábado 11 de julio, de Luís Danilo Santa María, el periodismo de Monte Plata pierde uno de sus más consagrados exponentes.

Olivo De León, coordinador del MMV, expresó la consternación que provocó la información del fallecimiento de Santa María, y manifestó la pena y dolor que embarga al MMV ante tal desenlace.

Afirmó que Fausto Moreno, secretario general de la seccional del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) en Monte Plata, dio a conocer la noticia de la muerte de Santa María, la mañana de este sábado.

De acuerdo a esas informaciones Santa María, quien desde hace años padecía de cáncer, expiró a las dos de la madrugada de este sábado, mientras recibía atenciones médicas en el Hospital Provincial Dr. Ángel Contreras, de esa localidad.

El MMV expresa sus condolencias a los parientes de Luis Danilo y a los periodistas de la provincia de Monte Plata, de cuyas representaciones del CDP y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) fue miembro distinguido.

Familiares de Santa María dijeron que sus restos serán velados en la funeraria municipal y que podrían ser sepultados a las cuatro de la tarde de hoy.

Luís Danilo Santa María laboró en los principales medios de comunicación del país y en su juventud, practicó la lucha libre


Autoridades coordinan Plan de Movilidad para garantizar el éxito de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026.

 

El evento deportivo se celebrará del 24 de julio al 8de agosto, con un plan de movilidad coordinado para facilitar el desplazamiento de todos los ciudadanos

 Representantes de las principales instituciones responsables de la movilidad, la seguridad y la organización de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 sostuvieron una reunión de coordinación para socializar el Plan de Movilidad que será implementado durante la celebración de este importante evento deportivo internacional.

 En el encuentro, realizado en la sede central de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), participaron representantes del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte (INTRANT), Ministerio de Deportes y Recreación (MIDEREC) y su Comité creado para los Juegos,  el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la Comisión Militar y Policial (COMIPOL), las  Alcaldías del Distrito Nacional, Santo Domingo Este y Santiago, la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), Metropolitana de Transporte (MT) y TRAE, quienes reafirmaron su compromiso de trabajar de manera articulada para garantizar el éxito de la justa deportiva.

 El objetivo principal del Plan de Movilidad es garantizar el acceso seguro y eficiente de atletas, jueces, delegaciones, oficiales y espectadores, mantener la continuidad de los servicios para residentes y visitantes, así como minimizar las afectaciones en la circulación vehicular en las zonas donde se desarrollarán las competencias y actividades oficiales.

 Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 se celebrarán a partir del 24 de julio al 8 de agosto. No obstante, el Plan de Movilidad contempla un período operativo más amplio, comprendido entre el 17 de julio y el 9 de agosto de 2026, tomando en consideración la llegada anticipada de atletas, jueces y demás participantes, de acuerdo con las informaciones suministradas por el Comité Organizador.

 Durante la jornada fueron presentadas las estrategias de gestión del tránsito, las rutas oficiales, los corredores de movilidad, los mecanismos de coordinación interinstitucional y las acciones que permitirán ofrecer una respuesta oportuna ante cualquier eventualidad, procurando un desplazamiento seguro y ordenado para toda la ciudadanía.

 Las instituciones participantes reiteraron que continuarán realizando reuniones de coordinación y seguimiento para asegurar la correcta ejecución del Plan de Movilidad, contribuyendo al desarrollo exitoso de uno de los eventos deportivos más importantes de la región y proyectando al país como un anfitrión organizado, seguro y eficiente.

viernes, 10 de julio de 2026

¿Qué hizo Luis Abinader su programa de gobierno?.

 














Danilo Cruz Pichardo

Me he cansado de repetir las razones que determinaron el triunfo de Luis Abinader en los comicios de 2020. La primera fue la división del PLD, que era puntero en todas las encuestas de opinión hasta que Leonel Fernández renunció y formó la Fuerza del Pueblo a finales de 2019. A partir de ese momento pasó el PRM a ocupar el primer lugar de acuerdo a los estudios divulgados, aunque por estrecho margen sobre el partido gobernante, que maniobró con los recursos estatales y una Junta Central Electoral relativamente favorable para retener el poder con Gonzalo Castillo.

El segundo gran factor a favor del candidato presidencial del PRM fue el mamotreto de elecciones municipales de febrero de 2020, que provocó su cancelación, pero al mismo tiempo el levantamiento de jóvenes de clase media que se apostaron durante días en la Plaza de Bandera.

Además, resonaron cacerolazos en los residenciales del Gran Santo Domingo, que terminaron extendiéndose a barrios de municipios del país.

La presión que recibió la JCE no fue solo de los muchachos que tenía en su propio frente, sino de múltiples entidades de la sociedad civil. En la JCE había inclusive una división interna y no hubo otra alternativa que la celebración de elecciones libres tanto para lo municipal como para lo presidencial.

El PRM no ganó el 5 de julio de 2020, sencillamente el PLD perdió después de 20 años de gobierno, 16 de ellos consecutivos. Hubo un hartazgo de la población y cualquiera que hubiera llevado el PRM de candidato asciende a la Presidencia de la República. Hago la aclaración porque parece que el actual jefe de Estado piensa que fue él que ganó por su carisma.

Naturalmente, se ofertó como un hombre serio y presentó un programa de gobierno y la población compró ambas cosas. Pero ¿dónde está ese programa de gobierno?

El suscrito lo tiene. Lo he leído 20 veces y he comprobado que no ha hecho nada de lo que prometió. Y ninguna de sus medidas ejecutadas están plasmadas en ese texto. Nunca prometió que la ley de INAPA sería modificada, el hecho es que a ese organismo tenía que ir un abogado con nombres y apellidos definidos. En ese programa tampoco habló de los fideicomisos, un vocablo cuyo significado el 90 por ciento de la población ignora. Y en la mayoría de los países en los que se ha implementado en alianza con el sector privado, el Estado se ha perjudicado, porque solo ha servido para traspasar patrimonios públicos a empresarios envueltos en la operación. La Ley 47-20 resultó ser una bendición para el presidente.

Pero que conste: nadie pidió fideicomisos ni antes ni después de su llegada al poder.

Lo que sí prometió Abinader fue bajar la deuda externa. Sin embargo, el monto de los empréstitos tomados por la presente administración es superior a la sumatoria de todos los gobiernos anteriores. Las estadísticas hablan por sí solas.

El hoy presidente fue muy preciso también en torno a la reforma fiscal. Usted, amigo lector, puede encontrar en youtube videos donde califica de abusador al gobierno de Danilo Medina por intentar realizar ajustes tributarios.

No obstante, acaba de meternos un paquetazo que daña el presupuesto de los miembros de las clases media y baja, cuando para tapar el agujero fiscal, creado por él mismo, al incrementar la nómina, el presupuesto en publicidad y las pensiones de lujo, solo tenía que cobrar el Impuesto Sobre la Renta a los empresarios que evaden esa contribución.

Abinader se vinculó a Marcha Verde y a entidades de la sociedad civil en la lucha contra la corrupción y la impunidad del pasado gobierno, pero desde el poder no ha sabido solicitar a la Cámara de Cuentas la realización de auditorías para todas las instituciones públicas. Y dependiendo de los resultados destituir deshonrosamente a los funcionarios responsables de la comisión de peculado. Y simultáneamente someterlos a la justicia. Su propuesta de campaña, de que acabaría con la corrupción, no se ha cumplido.

Contrariamente, su práctica revela que le encanta crear instituciones y organismos paralelos a otros con los mismos fines. Apenas hace semanas que envió un proyecto al Congreso Nacional cuyo nombre es Dirección General de Integridad, Transparencia y Ética Gubernamental (DIGITEC).

¿Qué se busca con eso, que no sea la entretención, engaño e incremento de la nómina pública? Tengan por seguro que es para poner al frente de esa institución a Milagros Ortiz Bosch, una señora de edad avanzada, la misma que otorgó un cien a la gestión de Santiago Hazím en SENASA y a la de Hugo Beras en INTRANT.

El jefe de Estado se ofertó, desde que estaba en la oposición, como un hombre transparente. Y muchos así lo creímos inicialmente. Pero él es el líder del PRM. Paliza es presidente del PRM por recomendación de Luis, como Carolina es secretaria general por Hipólito Mejía. Ni Luis Abinader ni Paliza pueden alegar desconocimiento de la enorme cantidad de candidatos a puestos de elección popular, tanto en 2020 como en 2024, vinculados al narcotráfico, al punto que todos los legisladores, alcaldes y regidores que han “agarrado asando batata” (pertenecientes al bajo mundo) son del PRM. De la oposición no hay uno solo.

Durante toda la campaña del 2020 el hoy presidente se identificó con las tres causales del aborto. Inmediatamente llegó al poder no habló nunca más del tema, pese a que tuvo la oportunidad, cuando se hizo la reforma constitucional de 2024, de modificar el artículo 37.

El actual presidente se pasó la vida abogando por el fortalecimiento de la democracia. Sin embargo, es de su autoría intelectual la anulada Ley 1-24, mediante la cual el DNI invadía la privacidad de los dominicanos. El Tribunal Constitucional la derogó, entonces el ejecutivo se inventó la Ley 1-26, donde se requiere una orden judicial para penetrar a la intimidad de la gente. Se ha comprobado que como quiera se interviene la privacidad de los dominicanos.

Abinader prometió en su campaña de 2020 ampliar la libertad de expresión e información, pero por su propia orden se elabora una ley mordaza que penaliza seriamente, hasta con diez años de prisión, los delitos difamación e injuria.

Aunque hace apenas días, por instrucciones de Abinader, el Senado de la República había exhibido una actitud arrogante y cerrada, en el sentido de que no habría modificación a la Ley 74-25, todo parece indicar que reculó y las cámaras legislativas se abocan a realizar enmiendas al Código Penal.

Sin embargo, esa orden de Abinader se da después que un joven comunicador apodado El Piro movilizó a miles de personas en la Plaza de la Bandera. El Piro es de los mismos jóvenes de clase media que en el 2020 hicieron posible que Luis Abinader sea presidente de la República. Como mismo lo pusieron, asimismo lo pueden quitar.

Ng Cortiñas nuevo director en Asuntos Económicos de FP

 

Por Mireya Frías

SANTO DOMINGO.– El economista Haivanjoe Ng Cortiñas fue juramentado como nuevo titular de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo (FP) durante un acto encabezado por el secretario general de la organización, Antonio Florián.(Peñita)

También se formó la nueva estructura de la Secretaría, que tendrá la responsabilidad de formular propuestas, analizar el desempeño de la economía nacional y contribuir con los lineamientos programáticos del partido en materia económica.

Ng Cortiñas sostuvo que el Gobierno aplica un “doble ajuste fiscal”, al considerar que incrementa la carga tributaria sobre la población mientras deja sin ejecutar recursos aprobados en el Presupuesto General del Estado.

A su juicio, esa combinación limita el crecimiento económico al reducir el impacto de la inversión pública y del gasto social sobre la generación de empleos y la calidad de vida de los ciudadanos.

Además confirmó que el Gobierno ha dejado sin ejecutar alrededor de RD$34 mil millones destinados a programas sociales e inversiones públicas, lo que, según dijo, afecta el dinamismo de la economía y el bienestar de la población.

Esa Secretaría de Asuntos Económicos ahora estará integrada por los vicesecretarios Daris Javier, Rafael Lugo, Luis Santos Burgos, América Bastida, Héctor Sánchez, Erika Infante, Amaroy Méndez, Juan Taveras, Carlos Matos Feliz, Edita Rodríguez, Alcibiades Tavárez, Bryan Ureña y Andrea Lora.

La FP informó que este equipo trabajará en el diseño de propuestas y análisis sobre la situación económica del país, con el propósito de fortalecer las posiciones programáticas de la organización en materia económica.

Seguimos preocupados por la indiferencia que han mostrado los diputados de ultramar.



Por Ramón Valdez Changó 

Que representan la Seccional de New York frente a la difícil situación que atraviesan numerosos dirigentes y militantes de nuestro partido.

No es justo que muchos de los hombres y mujeres que trabajan día y noche para buscar los votos, organizar las estructuras y defender al partido en las calles, hoy estén siendo desvinculados y desplazados de sus funciones por el Consulado Dominicano, abajo la Dirección de Jesus Vasquez, sin que sus representantes levanten la voz en su defensa.

Los dirigentes no pueden ser utilizados únicamente en tiempos electorales. No pueden ser tratados como “pavos de Nochebuena”, a quienes se busca cuando se necesitan los votos y luego se les da la espalda cuando enfrentan dificultades.

Hacemos un llamado respetuoso a nuestros diputados de ultramar para que asuman el rol que les corresponde como representantes de la comunidad dominicana en el exterior y de la militancia que los ayudó a llegar a sus posiciones. Es momento de escuchar el clamor de las bases y expresar su preocupación ante las situaciones que afectan a tantos compañeros.

Resulta preocupante observar cómo presidentes y secretarios de regiones, así como dirigentes con años de trabajo partidario en New York, han sido afectados por desvinculaciones y decisiones que impactan directamente la estructura política que ha servido de soporte para las victorias electorales del partido.

Las bases merecen respeto, reconocimiento y consideración. Quienes trabajan para conseguir los votos y fortalecer la organización no deben sentirse abandonados por aquellos a quienes ayudaron a elegir.

Nuestra intención no es confrontar, sino llamar a la reflexión, promover la unidad y procurar que las voces de los dirigentes y militantes sean escuchadas y tomadas en cuenta.


HE DICHO

RAMON VALDEZ CHANGO

martes, 7 de julio de 2026

Hay que aprender a leer entre líneas, apostemos a una victoria segura.


Por Kenia Martínez 


 El análisis de las declaraciones de Francisco Javier García uno de los estrategas políticos más experimentados de la República Dominicana y armador histórico de las campañas del PLD tiene un peso analítico profundo. Cuando él alude a que en las primarias de octubre de 2019 "nadie estaba preparado ni le podía ganar" a Leonel Fernández, no está haciendo una simple observación retrospectiva. En el ajedrez político dominicano, este mensaje encierra varias claves estratégicas, intenciones solapadas y lecturas del contexto actual. Al afirmar que nadie a lo interno estaba listo para derrotar a Leonel Fernández por sí mismo, Francisco Javier García valida de manera indirecta el argumento que el leonelismo sostuvo durante años: que a Fernández no lo venció un candidato (Gonzalo Castillo), sino la estructura completa del Estado empujada por el entonces presidente Danilo Medina.

 El peso del "Delfín": Políticamente, confirma que el candidato del danilismo era un actor emergente sin el arraigo ni el peso orgánico para competir en buena lid contra un tres veces presidente de la República y presidente del partido.

 El cisma: Al desmitificar la "victoria" orgánica de 2019, contextualiza de forma fría la razón por la cual el PLD terminó dividiéndose y, consecuentemente, perdiendo el poder en 2020. 

El valor de la neutralidad: Él mismo ha argumentado que el error del Comité Político en 2019 fue que "todo el mundo tomó bando" (danilistas vs. leonelistas) y no quedaron árbitros neutrales con peso específico para evitar la ruptura. 

Liderazgo de transición: Al recordar que los liderazgos que se enfrentaron en ese momento erraron en la estrategia o forzaron una maquinaria de forma antinatural, él se posiciona a sí mismo como el líder sensato, maduro y pragmático que el partido necesita hoy para sanar viejas heridas y volver a ser opción de poder. 

Tendiendo puentes de cara al futuro (La reconciliación del Bloque Opositor)

En la política dominicana actual, la fragmentación del voto opositor entre el PLD y la Fuerza del Pueblo (FP) ha facilitado la permanencia del oficialismo (PRM). Lisonja estratégica: Alabar las condiciones y la invencibilidad interna de Leonel Fernández en 2019 es un guiño político de respeto hacia el líder de la Fuerza del Pueblo y sus bases.

 Bajar las armas: Es una forma de decirle al leonelismo: "Sabemos que ustedes tenían la razón en cuanto a su fuerza, lo del 2019 fue una anomalía histórica forzada por las circunstancias del momento". Esto busca reducir la hostilidad histórica entre morados y verdes, facilitando pactos o una eventual reunificación de la base peledeísta a mediano plazo.

Las palabras de Francisco Javier García son de un pragmatismo quirúrgico. El estratega prefiere sacrificar el relato de la "victoria" danilista de 2019 para comprar la moneda que hoy tiene más valor en la oposición: la verdad histórica que le permita reconstruir la confianza, tender puentes con Leonel Fernández y perfilarse como el pacificador necesario de la oposición. 


Hay que aprender a leer entre líneas, apostemos a una victoria segura 🇩🇴💚