Himno a la Patria

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Jimmy Sierra: el hombre que hizo de la cultura una trinchera.

 


Por José Bujosa Mieses

Semblanza épica de Julio Samuel “Jimmy” Sierra
Por José “Chino” Bujosa Mieses
Hay hombres que ejercen una profesión durante toda su vida.
Y hay otros a quienes una sola profesión no les alcanza para contener todo cuanto llevan dentro.
Julio Samuel “Jimmy” Sierra perteneció a estos últimos.
Fue periodista, abogado, profesor universitario, historiador, cineasta, dramaturgo, director teatral, cuentista, productor de radio y televisión, investigador y promotor cultural.
Pero todavía esa enumeración resulta insuficiente.
Porque Jimmy Sierra fue, esencialmente, un militante de la cultura dominicana, un hombre que convirtió la cámara, el escenario, el libro, el periódico, el micrófono y la enseñanza en instrumentos para combatir la ignorancia, la injusticia y el olvido.
Nació en Najayo, San Cristóbal, el 16 de diciembre de 1944, bajo aquella República Dominicana sometida todavía a la larga noche de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Murió en Santo Domingo el 18 de agosto de 2020, dejando tras de sí una extraordinaria producción intelectual y artística y, sobre todo, una huella humana imposible de borrar.
El muchacho que comenzó rebelándose
Jimmy no esperó llegar a la adultez para asumir posiciones frente a la realidad que lo rodeaba.
Apenas tenía catorce años cuando comenzó a organizar jóvenes que se oponían a la dictadura.
En 1960, siendo estudiante del Liceo Eugenio María de Hostos, creó el periódico El crítico del Primero E.
Dos años después fundó el Club Estudiantil de Jóvenes Amantes de la Cultura, CEJAC.
Desde entonces comenzaba a perfilarse aquella característica que lo acompañaría durante toda su existencia:
Jimmy nunca separó la cultura del compromiso social.
Abril de 1965: cultura en medio de la guerra
Cuando estalló la Revolución Constitucionalista del 24 de Abril de 1965, Jimmy Sierra estuvo allí.
Participó de aquel proceso que estremeció para siempre a nuestra generación y que, después de la intervención militar de los Estados Unidos, convirtió las calles de Santo Domingo en trincheras de resistencia nacional.
Jimmy encontró incluso en medio de la guerra una manera singular de combatir.
En la Zona Constitucionalista creó una escuela destinada a alfabetizar a los combatientes.
Mientras unos empuñaban los fusiles y otros levantaban barricadas, Jimmy levantaba también otra trinchera:
la trinchera del conocimiento.
Era su manera de demostrar que enseñar también podía ser una forma de resistencia.
Que la cultura podía marchar junto a la revolución.
Y que un pueblo que aprendía a leer comenzaba también a comprender mejor por qué luchaba.
9 de febrero de 1966: juntos frente a las ametralladoras
Pero nuestras vidas volverían a cruzarse muy pronto en otro episodio dramático de la historia nacional.
Jimmy y yo estuvimos juntos durante la Masacre Estudiantil del 9 de febrero de 1966.
Aquella mañana, jóvenes estudiantes marchaban hacia el Palacio Nacional.
No llevaban fusiles.
No iban a tomar el poder.
Reclamaban reivindicaciones que considerábamos fundamentales para la democracia que todavía intentaba nacer de las cenizas de Abril.
Pedíamos la salida definitiva de las tropas norteamericanas del territorio nacional.
Reclamábamos la entrega del presupuesto que correspondía a la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Y defendíamos el reconocimiento de las autoridades surgidas del Movimiento Renovador Universitario, aquel extraordinario proceso que había comenzado a barrer con la herencia académica e ideológica dejada por la dictadura trujillista e impulsaba una profunda reforma de nuestra universidad.
Frente a aquellos estudiantes indefensos se levantó la violencia.
Desde el interior de los jardines del Palacio Nacional, detrás de la verja perimetral, policías apostados en el recinto apoyaron sus armas sobre la verja y dispararon ráfagas de ametralladora contra los manifestantes.
El resultado fue terrible:
cuatro estudiantes asesinados y más de dieciséis heridos de bala.
Jimmy estaba allí.
Yo también.
Y aquel episodio quedó grabado para siempre en nuestra memoria.
Porque algunos acontecimientos no se recuerdan solamente con la mente.
Se recuerdan con las heridas de una generación.
El dirigente que buscaba unir
En aquellos años Jimmy Sierra era dirigente estudiantil de la Juventud Revolucionaria Cristiana.
Pero jamás permitió que una militancia determinada levantara muros entre él y quienes actuaban desde otras organizaciones políticas o estudiantiles.
Todo lo contrario.
Mantuvo relaciones estrechas con dirigentes provenientes de las distintas corrientes que convergían en las luchas universitarias y democráticas.
Jimmy poseía una cualidad extraordinaria:
sabía disentir sin convertir al discrepante en enemigo.
Era conciliador.
Unitario.
Solidario.
Buscaba puntos de encuentro.
En una época donde las pasiones ideológicas podían producir rupturas profundas, Jimmy conservaba la amistad por encima de muchas diferencias.
Quizás por eso tantos hombres y mujeres provenientes de posiciones políticas diferentes podían sentarse alrededor de una mesa con él.
Porque Jimmy escuchaba.
Debatía.
Argumentaba.
Pero también sabía querer.
Villa Juana: donde comenzó nuestra amistad
Hablar de Jimmy Sierra para mí no constituye solamente reconstruir la trayectoria de una figura de la cultura dominicana.
Hablar de Jimmy es también hablar de una parte de mi propia vida.
Nos conocimos desde niños en el inolvidable barrio de Villa Juana.
Éramos muchachos del barrio.
Ninguno podía imaginar entonces hasta dónde nos llevarían los caminos de la vida.
Aquella amistad nacida en la infancia sobrevivió a los años, a las luchas políticas, a la Revolución de Abril, a las persecuciones, al periodismo, al cine, a la televisión y a las transformaciones que experimentó el país.
Y no fui el único amigo de aquellos tiempos que Jimmy conservó.
Desde aquel universo humano de Villa Juana cultivó también una larga relación de amistad con quien décadas después llegaría a ocupar la Presidencia de la República, Leonel Fernández.
Esa capacidad de conservar los afectos era parte esencial de Jimmy.
No olvidaba fácilmente al amigo.
No medía las amistades por cargos ni posiciones sociales.
Para él, muchas veces, el amigo seguía siendo simplemente aquel muchacho conocido en las calles del barrio.
Jimmy, el ser humano
Detrás del intelectual de múltiples facetas existía un hombre profundamente atento a quienes lo rodeaban.
Jimmy era amigo de sus amigos.
Preguntaba por ellos.
Se preocupaba cuando alguno enfermaba.
Llamaba.
Visitaba.
Buscaba información.
Ofrecía solidaridad.
Tenía esa forma particular de amistad que no se expresa solamente en los momentos felices, sino especialmente cuando llega la adversidad.
Era atento.
Cariñoso.
Solidario.
Y profundamente familiar.
Construyó una bella familia, a la que fue integrando de manera natural a muchas de sus actividades culturales y sociales.
Su casa, sus proyectos y sus amistades terminaban frecuentemente entrelazándose.
Porque Jimmy no levantaba grandes fronteras entre el creador y el ser humano.
La cultura era también convivencia.
La amistad era cultura.
La familia era parte de aquel universo creador.
Cuando nuestras cámaras se encontraron
Con Jimmy trabajé directamente en uno de sus proyectos televisivos más recordados:
“Contacto-Imagen”.
Aquello no significaba solamente producir televisión.
Significaba experimentar.
Buscar nuevos lenguajes.
Intentar utilizar los medios de comunicación como instrumentos educativos, históricos y culturales.
Juntos participamos también en la fundación del Instituto Dominicano de Cine y Televisión, movidos por aquella aspiración de contribuir a crear las bases de una cinematografía nacional.
Jimmy había comenzado a abrir caminos en el cine documental dominicano.
Entre aquellos trabajos se encontraban “Viacrucis” y “7 Días con el Pueblo”.
En ambos tuve el privilegio de trabajar junto a él como productor.
Éramos parte de una generación que hacía cine cuando en nuestro país hacerlo constituía casi una aventura.
Faltaban recursos.
Faltaban laboratorios.
Faltaban instituciones.
Pero sobraban sueños.
Caracas: la solidaridad de Peña Gómez
Tres documentales de aquella etapa nos llevaron hasta Caracas, Venezuela, para completar su edición:
“Viacrucis”.
“7 Días con el Pueblo”.
Y “Rumbo al Poder”, documental que tuve el honor de dirigir.
Aquella posibilidad fue facilitada por José Francisco Peña Gómez.
Peña Gómez tenía excelentes relaciones con los dirigentes de Acción Democrática de Venezuela, los adecos, y nos entregó una carta que permitió abrir las puertas necesarias para realizar aquel trabajo.
Así llegamos a Caracas cargando películas, esperanzas y fragmentos de historia dominicana.
Jimmy y yo compartimos también esa aventura.
Rumbo al Poder
Mi documental “Rumbo al Poder” narraba el proceso político y electoral que culminó con la histórica victoria de Don Antonio Guzmán Fernández en 1978, poniendo fin a los llamados Doce Años de Joaquín Balaguer.
Aquel documental llevaba una dedicatoria que para mí constituía un acto de justicia política.
Fue dedicado a José Francisco Peña Gómez, a quien definí como:
“El arquitecto de la victoria electoral de Don Antonio Guzmán”.
Peña había sido pieza fundamental en aquella batalla democrática.
Para nosotros, aquellos documentales no eran únicamente películas.
Eran testimonios.
Eran documentos históricos.
Eran fragmentos vivos de la memoria nacional.
Detrás y delante de las cámaras
Nuestra colaboración profesional continuó posteriormente.
Jimmy me incorporó como actor en su serie televisiva “En la boca de los tiburones”.
La vida completaba así uno de esos círculos maravillosos.
Habíamos comenzado siendo dos muchachos en Villa Juana.
Luego habíamos participado en luchas sociales y políticas.
Habíamos compartido jornadas cinematográficas detrás de las cámaras.
Y años después Jimmy me colocaba delante de ellas.
Eso era Jimmy.
Siempre inventando.
Siempre creando.
Siempre reuniendo amigos alrededor de una nueva aventura.
El Teórico y sus tertulias
Entre sus amigos, Jimmy era también “El Teórico”.
Y aquel nombre adquirió una dimensión especial en las tertulias que organizaba.
Participé muchas veces en aquellas tertulias literarias del Teórico.
Allí se hablaba de todo.
Literatura.
Historia.
Política.
Cine.
Teatro.
Revolución.
Televisión.
Personajes del barrio.
Viejas luchas.
Nuevos libros.
Jimmy podía viajar en pocos minutos desde Trujillo hasta García Márquez; desde Abril de 1965 hasta una película europea; desde una anécdota de Villa Juana hasta una discusión sobre el destino de la sociedad dominicana.
Su conversación era otra forma de creación.
Los Sobrevivientes
También compartimos durante años los Encuentros Navideños de aquel grupo de viejos amigos que denominábamos significativamente:
“Los Sobrevivientes”.
El nombre encerraba toda una filosofía.
Éramos sobrevivientes de una época convulsa.
Sobrevivientes de luchas.
De persecuciones.
De cárceles.
De sueños.
De frustraciones.
De victorias.
Y, sobre todo, sobrevivientes de muchos amigos que se habían quedado en el camino.
Aquellos encuentros eran una celebración de la amistad, pero también de la memoria.
Y Jimmy constituía parte esencial de ellos.
El cineasta que persiguió la memoria
Jimmy Sierra comprendió muy temprano que un país que no conserva sus imágenes corre el riesgo de perder una parte de sí mismo.
Por eso filmó.
Investigó.
Archivó.
Reconstruyó.
Fundó instituciones.
Impulsó el Circuito Popular de Cine, llevando películas hacia comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Filmó nuestra literatura.
Nuestro teatro.
Nuestra pintura.
Nuestros personajes.
Nuestra historia.
Realizó Lilís.
Trabajó sobre Hostos.
Investigó los aportes de los inmigrantes árabes.
Hizo documentales sobre diferentes expresiones de la cultura nacional.
Parecía perseguir permanentemente una obsesión:
que nada importante de la cultura dominicana desapareciera sin dejar testimonio.
El hombre que atrapaba fantasmas
Quizás por eso uno de sus títulos más conocidos terminó convirtiéndose, sin proponérselo, en metáfora de su propia existencia:
“El hombre que atrapaba fantasmas”.
Aquella producción sobre los crímenes del trujillismo permaneció vetada durante siete años antes de poder llegar a la televisión, y cuando finalmente salió al aire lo hizo mutilada.
Pero Jimmy ya había ganado la batalla principal.
Había atrapado aquellos fantasmas.
Los había obligado a comparecer ante la historia.
Porque sabía que las dictaduras no terminan solamente cuando desaparece el dictador.
Terminan verdaderamente cuando una sociedad puede mirar de frente su pasado.
El escritor y cronista
Jimmy escribió muchísimo.
Publicó cuentos, investigaciones, artículos, literatura infantil y novelas.
Durante años escribió la serie “Yo estaba allí”, reconstruyendo acontecimientos de nuestra historia.
Utilizó también los seudónimos Sebastián de Lorena, Esmeraldo Paz y Lamberto Mesa para abordar distintos aspectos de la propaganda, los medios y la realidad política dominicana.
De esa pasión nació igualmente “La historia se escribió así”, que llevaría posteriormente a la televisión mediante cápsulas históricas.
Publicó obras como Bordeando el río, El mester de la ironía, La ciudad de los fantasmas de chocolate y los inolvidables Cuentos de Papá Leche.
Idolatría
En los últimos años de su vida apareció “Idolatría”, novela que fue ampliamente comentada en círculos culturales de diferentes provincias.
Tuve la satisfacción de participar en varios de aquellos encuentros.
Y allí volvía a encontrar al Jimmy de siempre.
Escuchando.
Debatiendo.
Sonriendo.
Defendiendo personajes.
Explicando ideas.
Provocando discusiones.
Haciendo cultura.
Porque Jimmy nunca entendió un libro como una pieza destinada solamente a ocupar un anaquel.
Para él un libro tenía que producir conversación.
Tenía que provocar pensamiento.
Tenía que caminar entre la gente.
18 de agosto de 2020
Cuando Jimmy Sierra murió el 18 de agosto de 2020, su partida produjo un profundo vacío.
Fue un duro golpe para la cultura dominicana.
Pero para quienes fuimos sus amigos, el golpe tuvo también otra dimensión.
Porque no había muerto solamente el cineasta.
Ni solamente el escritor.
Ni el dramaturgo.
Ni el periodista.
Ni el profesor.
Ni el investigador.
Había muerto también el amigo.
En mi caso, se había ido aquel muchacho que conocí desde Villa Juana.
El compañero de Abril.
El compañero de aquella dolorosa jornada del 9 de febrero de 1966.
El compañero de Contacto-Imagen.
El compañero de Viacrucis.
El compañero de 7 Días con el Pueblo.
El compañero de nuestras aventuras cinematográficas en Caracas.
El Teórico de las tertulias.
El amigo de Los Sobrevivientes.
El hombre cercano a mi familia.
El amigo fiel.
Yo también puedo decir: “Yo estaba allí”
Jimmy utilizó durante años aquella hermosa expresión para una de sus series periodísticas:
“Yo estaba allí”.
Y al escribir hoy sobre él puedo tomar prestadas esas palabras.
Porque yo también puedo decir:
Yo estaba allí.
Estuve con Jimmy.
Compartimos barrio.
Compartimos luchas.
Compartimos cámaras.
Compartimos documentales.
Compartimos televisión.
Compartimos tertulias.
Compartimos amigos.
Compartimos aquella hermosa e irreverente esperanza de que la cultura podía contribuir a transformar nuestro país.
Por eso mi recuerdo de Julio Samuel “Jimmy” Sierra no puede reducirse al gran intelectual que registra la historia cultural dominicana.
Yo recuerdo también al ser humano.
Al hombre preocupado cuando enfermaba un amigo.
Al conciliador.
Al solidario.
Al dirigente que buscaba unir.
Al hombre familiar.
Al compañero atento.
Al amigo cariñoso.
Al eterno Teórico.
Al muchacho de Villa Juana que nunca perdió completamente aquella capacidad de entusiasmarse ante una nueva idea.
Jimmy no se fue solo
Jimmy Sierra dejó películas.
Documentales.
Libros.
Teatro.
Programas de radio.
Televisión.
Investigaciones.
Canciones.
Discípulos.
Una familia.
Y una inmensa legión de amigos.
Pero dejó algo todavía más importante:
dejó memoria.
Mientras vuelva a proyectarse 7 Días con el Pueblo;
mientras alguien contemple El hombre que atrapaba fantasmas;
mientras un estudiante descubra La historia se escribió así;
mientras un niño vuelva a escuchar los Cuentos de Papá Leche;
mientras un lector abra Idolatría;
mientras alguien recuerde aquellas tertulias;
mientras uno de Los Sobrevivientes pronuncie su nombre;
mientras quienes compartimos con él podamos contar a las nuevas generaciones quién fue,
Jimmy Sierra continuará entre nosotros.
Porque hombres como Jimmy pueden morir físicamente.
Pero no desaparecen.
Quedan dispersos en sus libros.
En sus imágenes.
En sus películas.
En sus alumnos.
En sus hijos.
En sus amigos.
En cada historia que rescataron del olvido.
Jimmy hizo de la cultura una trinchera.
Hizo de la amistad un compromiso.
Hizo de la solidaridad una forma de conducta.
Hizo de la memoria una bandera.
Y de su vida entera,
una obra al servicio de la República Dominicana.
Jimmy Sierra: cineasta, intelectual, combatiente, maestro y amigo.
El hombre que atrapó los fantasmas del pasado para que las generaciones del futuro pudieran mirar de frente su propia historia.

martes, 1 de septiembre de 2026

PRM celebrará acto de proclamación de sus nuevas autoridades

 


La actividad marcará el cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria y tendrá lugar el domingo 6 de septiembre en el Club San Carlos.


Por Alexander Olivence G.

Santo Domingo, R. D.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebrará el próximo domingo 6 de septiembre el Gran Acto de Proclamación de sus Nuevas Autoridades y el cierre formal de la XXIV Convención Nacional Ordinaria.

La actividad está programada para las 9:00 de la mañana en el Club San Carlos, ubicado en el sector del mismo nombre, en el Distrito Nacional.

Durante el encuentro serán proclamadas oficialmente las autoridades escogidas para dirigir los destinos de la organización política, culminando así una importante etapa de su proceso institucional.

El acto también servirá como escenario para fortalecer la unidad partidaria, renovar el compromiso con las bases y reafirmar la responsabilidad del PRM con el desarrollo democrático, económico y social de la República Dominicana.

Dirigentes, militantes y simpatizantes están convocados a participar en esta jornada, que busca proyectar una organización más fortalecida, cohesionada y preparada para afrontar sus próximos desafíos.

🇩🇴 ¡Un PRM más fuerte, unido y comprometido con la República Dominicana!

lunes, 31 de agosto de 2026

INAPA:Durante la presentación del balance de gestión en «La Agenda Semanal».

 

Durante la presentación del balance de gestión en "La Agenda Semanal" con el presidente Luis Abinader, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, informó que el Gobierno ha destinado RD$37,000 millones de pesos en los ùltimos seis an̈os como parte de un amplio plan para transformar el sistema de acueductos y mejorar la distribución de agua en todo el territorio nacional.

La inversión busca modernizar la infraestructura hídrica del país y garantizar un servicio de agua potable más eficiente y seguro para la población.

LO PRIMERO, LAS BASES DEL PARTIDO.





Las bases del PRM necesitan protección y respaldo!.


Ramón Valdez (Changó)
Observemos cuántos funcionarios provenientes de la sociedad civil y del Partido

Reformista ocupan cargos importantes, mientras continúan desvinculando a dirigentes del

PRM que trabajaron día y noche para lograr el triunfo del partido.

El presidente de la República parece haberse olvidado de las bases y ha concentrado su

atención en la sociedad civil. Reconocemos que, como gobernante, está realizando una buena gestión; sin embargo, políticamente les ha fallado a las bases de su propio partido.

Muchos dirigentes temen pronunciarse o expresar públicamente sus quejas. Asimismo,

José Ignacio Paliza, desde la dirección del PRM, no hizo lo suficiente para proteger a la

militancia. Si Luis Abinader ha actuado de esa manera con las bases desde la Presidencia

de la República, ¿qué podemos esperar ahora de él al frente del partido?

Queremos denunciar que, mientras el PLD procuró incorporar a muchos de sus dirigentes

y servidores públicos a la Carrera Administrativa, el Gobierno del PRM está desvinculando y cancelando a compañeros que se fajaron día y noche para alcanzar el

triunfo electoral.

Resulta doloroso e injusto que quienes lucharon por el cambio hoy sean abandonados por

su propio gobierno. En lugar de reconocer sus esfuerzos, proteger sus derechos y

brindarles oportunidades, están siendo desplazados sin que las autoridades del partido

levanten la voz para defenderlos.Las bases fueron fundamentales para que el PRM llegara al poder. No pueden seguir

Las bases fueron fundamentales para que el PRM llegara al poder. No pueden seguir siendo utilizadas durante las campañas electorales y olvidadas después de las elecciones.

¡Primero, las bases del partido!

¡Las bases del PRM merecen respeto, protección, reconocimiento y oportunidades!.

RAMÓN VALDEZ CHANGO

HE DICHO


Tony Salomón.

 


La respuesta fue simple, pero me golpeó. 

Aquí no se roban los fondos

 públicos

Lo que una pequeña ciudad de Florida puede enseñarnos sobre la administración de los recursos del pueblo

“Aquí no se roban los fondos públicos”.Esa fue la respuesta que recibí cuando, impactado por el orden, la limpieza y el cuidado del ornato de una pequeña ciudad del condado de Seminole, en Florida —Lake Mary—, pregunté cómo era posible mantener aquel nivel de organización y calidad de los servicios públicos.

La respuesta me motivó a profundizar.

Detrás de aquel hermoso entorno urbano encontré algo mucho más importante que calles limpias y áreas verdes bien cuidadas: una concepción diferente de la administración de lo público.

Existen incentivos para quienes adquieren su primera vivienda. Los trabajadores encargados del mantenimiento de la ciudad cuentan con seguros de salud y sistemas de retiro dignos. Sus hijos, como ocurre con la gran mayoría de las familias, comparten las mismas escuelas y tienen acceso a servicios de salud. La ciudadanía puede utilizar los servicios públicos sin vivir permanentemente bajo el temor de la delincuencia.

Y entonces surgió inevitablemente una pregunta:

¿Por qué aquello que parece normal en una pequeña ciudad estadounidense continúa siendo una aspiración pendiente en República Dominicana?

Nuestros políticos viajan constantemente por distintos países y ciudades del mundo. Conocen sus sistemas de transporte, sus escuelas, sus hospitales, sus parques, sus mecanismos de administración y sus modelos de seguridad.

Visitan ciudades como Lake Mary.

Pero la pregunta es: ¿qué aprendemos de esos viajes y cuánto de lo aprendido estamos dispuestos a aplicar en nuestro propio país?

Porque el desarrollo no consiste solamente en viajar y observar. El verdadero aprendizaje comienza cuando somos capaces de transformar lo observado en políticas públicas.

República Dominicana necesita iniciar una nueva etapa: una política social y económica de inclusión que sustituya las prácticas de extracción de los recursos públicos.

No podemos continuar aceptando que familias y grupos económicos, con la complicidad o permisividad de determinados gobiernos, terminen apropiándose de una parte importante del patrimonio que pertenece a todos los dominicanos.

Los recursos públicos no son propiedad de quienes circunstancialmente administran el Estado. Son patrimonio del pueblo.

En aquella pequeña ciudad de Florida, muchas de las prácticas que lamentablemente hemos terminado normalizando en República Dominicana sencillamente no parecen posibles.

¿Por qué?

Porque existe una ciudadanía que vigila. Una sociedad civil que cumple realmente su función. Instituciones que deben responder. Y ciudadanos que entienden que los recursos públicos tienen dueño: el pueblo.

En el condado de Seminole hay muchos osos 🐻 y venados. Pero, al menos en mi experiencia, no encontré lobos 🐺 disfrazados de mansos corderitos 🐑.

En República Dominicana, en cambio, tenemos que aprender a identificar a quienes llegan al poder vestidos de servidores públicos, pero terminan comportándose como propietarios del Estado.

Es tiempo de que el pueblo dominicano exija.

Exija transparencia.

Exija instituciones fuertes.

Exija rendición de cuentas.

Exija servicios públicos de calidad.

Exija que cada peso del presupuesto sea utilizado para mejorar la vida de la gente y no para alimentar privilegios particulares.

Y, sobre todo, exija representantes que respeten y hagan respetar las leyes.

Regidores, diputados, senadores y representantes del Poder Ejecutivo no deben ser simples ocupantes de cargos públicos. Deben ser servidores de la sociedad y guardianes del patrimonio nacional.

La transformación de República Dominicana no comenzará cuando tengamos más recursos.

Comenzará cuando aprendamos a administrar correctamente los que ya tenemos.

Porque la diferencia entre una sociedad próspera y una sociedad atrapada en sus problemas no siempre está en cuánto dinero posee.

Muchas veces está en algo mucho más sencillo:

Quién administra el dinero público, cómo administra y quién vigila que lo haga correcto.

domingo, 30 de agosto de 2026

El Director General de la PN,responde apegado al mandato /vocativo de “Los Derechos Humanos.”

 

El Mayor General de la Policía Nacional,Rafael Ernesto Rodriguez Garcia,en su gira /encuentro con hombres de uniformes bajo su mando y la sociedad/comunidad;responde sobre el rol a jugar entre policía y ciudadano.”Caminar unidos donde predomine el respeto mutuo bajo la construcción de una  Patria digna de amor y Paz…”



sábado, 29 de agosto de 2026

La prensa no pide privilegios: exige respeto a su trabajo.

 


Por Wilder Páez

Secretario General del Colegio Dominicano de Periodistas, Seccional Distrito Nacional

Desde la Seccional del Distrito Nacional del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) hemos mantenido una posición firme y coherente frente a cualquier anomalía, atropello o limitación que afecte el ejercicio del periodismo y, particularmente, el libre acceso de los periodistas a los espacios donde se genera información de interés público.

Hace apenas unas semanas escribimos sobre los avances que, a nuestro juicio, se habían producido durante este 2026 en materia de acceso de los periodistas a los espacios vinculados al Gobierno y sus instituciones. Lo hicimos teniendo también como referencia las tensiones y situaciones difíciles que se produjeron durante 2025.

Nuestra posición nunca ha sido la de pelear por pelear, generar ruido o convertir cada diferencia en un conflicto público. El papel del CDP es mucho más serio: defender a los periodistas cuando sea necesario, reclamar cuando corresponda y, al mismo tiempo, reconocer los avances cuando estos se produzcan.

Recientemente, una reconocida periodista me preguntó: “¿Qué pasa en el Colegio? No los veo en pelea”.

Mi respuesta fue sencilla: no creemos en la confrontación como método permanente de trabajo.

El periodismo necesita instituciones que sepan levantar la voz cuando sea necesario, pero que también sepan dialogar. Por eso, acogemos las aclaraciones ofrecidas por la Dirección de Prensa del Presidente, en las que se señala que “no se mandó a sacar a los periodistas del Palacio Nacional”, mientras se encontraba reunido el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM). Sin embargo, este caso nos recuerda que todavía existen asuntos pendientes que deben ser abordados con madurez y responsabilidad.

La defensa de la prensa no se mide por la cantidad de titulares que podamos generar, sino por la capacidad de obtener resultados concretos y preservar el respeto hacia quienes ejercemos esta profesión.

Un periodista que llega a una institución pública no está allí para hacer turismo. Está trabajando. Está buscando información, procurando declaraciones, documentando hechos y cumpliendo con el derecho que tiene la ciudadanía de estar informada.

Por eso, cuando se condiciona o limita esa labor sin una razón claramente establecida, se coloca la búsqueda de la verdad en una sola vía, dejando fuera otras voces y perspectivas que también forman parte de la realidad que el periodista debe contar.

No pedimos privilegios.

Pedimos que se entienda que un periodista debidamente identificado, que cumple con su labor profesional, no puede ser tratado como una amenaza por el simple hecho de hacer preguntas, acercarse a una fuente o intentar cubrir un acontecimiento.

Desde el CDP-Distrito Nacional seguiremos defendiendo el libre ejercicio del periodismo. Lo haremos sin estridencias innecesarias, pero con la firmeza que amerite cada circunstancia.

Porque defender a la prensa no significa pelear todos los días; significa no guardar silencio cuando se vulneran sus derechos.

Y cuando las cosas se hagan bien, también tendremos la responsabilidad de reconocerlo.

Ese es el equilibrio que necesitamos: firmeza para reclamar, madurez para dialogar y responsabilidad para reconocer los avances.

La prensa dominicana no necesita privilegios. Necesita garantías para hacer su trabajo.

Y ese será siempre nuestro compromiso.

viernes, 28 de agosto de 2026

Los compañeritos del PRM.

 

                                    Danilo Cruz Pichardo

No son uno ni dos los funcionarios que se han expresado despectivamente de los dirigentes y militantes del Partido Revolucionario Moderno. Y siempre haciendo la observación de que gozan del respaldo del presidente de la República, Luis Abinader. Es lo mismo que si el jefe de Estado diera instrucciones a los miembros de su gabinete para que discriminen y maltraten a los hombres y mujeres que hicieron posible que ascendiera en dos oportunidades a la posición que ostenta.

    Es un caso único en la historia social dominicana. Cuando el profesor Juan Bosch ganó las elecciones de diciembre de 1962, al ascender al poder en febrero de 1963, aplicó una aplanadora contra los empleados públicos para abrir espacio a la gente que contribuyó con su triunfo. Quizás fue un exceso del líder perredeísta en la ocasión, porque todos los dominicanos tienen derecho al trabajo, sin importar bandería política, pero demostró al mismo tiempo tener concepto de la gratitud.

    De igual manera, cuando Joaquín Balaguer alcanzó el poder en 1966 expresó, en su discurso de toma de posesión, ante la Asamblea Nacional, el derecho de los militantes de su organización de ocupar posiciones en el Estado dominicano. Y durante doce años consecutivos los reformistas fueron dueños y señores de las oficinas públicas.

    Del mismo modo, Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, dieron prioridad a sus correligionarios en las posiciones de los diversos niveles de la administración pública. Hasta Jacobo Majluta, que apenas gobernó por 43 días, puso a sus seguidores en cargos estratégicos y de relevancia en el tren gubernamental.

    Podría decirse lo mismo de Leonel Fernández y Danilo Medina, que demostraron ser dos grandes peledeístas, personas generosas que saben, además, devolver favores. Es cierto que nadie apunta en una agenda los favores recibidos, pero casi todos los líderes políticos los memorizan y restituyen. Luis Abinader es un caso excepcional.

    Después que desaparecieron las ideologías y ciertos principios éticos, en el escenario político nacional, resulta mucho más fácil establecer que no hay ninguna diferencia entre los dirigentes y militantes del PRM, Fuerza del Pueblo, PLD y PRD. Se trata de dominicanos con defectos y virtudes que sencillamente aspiran a permanecer y o ascender al poder.  No creo que un dominicano sea más o menos serio que otro por asunto de simpatía política partidaria ¿A qué atribuir esa actitud del presidente Abinader de maltratar a los perremeístas, a tal extremo que no los reciben en las instituciones públicas, pese a que también gozan de derechos constitucionales?

    Dispongo de los vocablos correctos para definir esa conducta, pero no puedo expresarlos públicamente.

    Lamentablemente todavía en nuestra población se arrastra mucho la cultura trujillista, el culto a la personalidad y de liberar de culpa a los presidentes para responsabilizar a los miembros de su gabinete. Creanme: yo era un carajito desde que escucho decir la siguiente expresión: “El presidente es un hombre bueno y bien intencionado, pero tiene un equipo que no le ayuda”. ¡Mentira!

    Cuando un Gobierno es desastroso –como el que en efecto tenemos— el único responsable es el jefe de Estado, máxime cuando tiene el control de todos los poderes y a pesar de todo se caracteriza por la improvisación y la incompetencia. Nada genera más asco que la adulería.

    Empero, no corresponde al suscrito abogar por las causas de dirigentes políticos de ninguna organización. Apoyo intereses de todos los dominicanos, sobre todo cuando son de clases media y baja y sus derechos son vulnerados, en evidentes actos de injusticia que vienen desde el dominicano más poderoso.

    Guardar silencio ante una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen. Ya lo dijo Monetesquieu  --con mucha propiedad--: “Los más desgraciados no son los que sufren las injusticias, sino los que las cometen”. Y generalmente, además, se trata de individuos cobardes. Todo el abusador es cobarde. ¡Escríbalo!

    Lo que no entiendo es como los perremeístas no se animan y apelan al Art. 39 de la Constitución y someten a la justicia al presidente Abinader, por dar instrucciones de discriminación en su contra. Aquí no hace falta elaborar más leyes ni códigos, es suficiente con aplicar las normas vigentes. ¡Oh! ¿Y quién es usted para dar órdenes a sus funcionarios para la comisión de vejámenes y humillaciones en las oficinas públicas a los miembros de un grupo político determinado?

Sondeos Caribe: Scarlet Benzán lidera las preferencias internas del PRM en Santo Domingo Oeste con un 49 %



El promedio ponderado de las consultas digitales coloca a Leyvi Bautista en segundo lugar, con un 26 %, a 23 puntos porcentuales de la dirigente.


Por Alex G. Olivence


Santo Domingo Oeste, R. D.– Scarlet Benzán encabeza las preferencias internas del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santo Domingo Oeste, con un 49 %, según el promedio ponderado de los sondeos digitales difundidos por Sondeos Caribe.


En la segunda posición figura Leyvi Bautista, con un 26 %. La diferencia de 23 puntos porcentuales entre ambas dirigentes otorga a Benzán una amplia ventaja dentro del universo de participación registrado en estas consultas.


José Moya ocupa el tercer lugar, con un 13 %, mientras que Elías Báez alcanza un 12 %. La distancia de apenas un punto porcentual entre ambos refleja una cerrada competencia por la tercera posición.


Benzán y Bautista concentran en conjunto el 75 % de las preferencias contabilizadas. El 25 % restante se distribuye entre Moya y Báez, lo que evidencia una marcada concentración del respaldo digital en las dos dirigentes que encabezan la medición.


El resultado coloca a Scarlet Benzán en una posición favorable dentro del escenario interno del PRM en Santo Domingo Oeste y fortalece su proyección de cara a los próximos procesos políticos de la organización.


Leyvi Bautista, por su parte, se mantiene como la principal competidora. El respaldo obtenido —equivalente a poco más de una cuarta parte de las preferencias— confirma su presencia en el panorama político municipal.


Aunque Moya y Báez registran porcentajes menores, sus respectivos niveles de apoyo podrían cobrar relevancia en la evolución de la contienda interna, especialmente ante eventuales alianzas, acuerdos o procesos de definición política.


Los resultados ofrecen una aproximación a la capacidad de movilización e interacción que generan los dirigentes en las plataformas digitales. No obstante, el posicionamiento dentro de una organización política también depende del trabajo territorial, la estructura organizativa, el respaldo de la dirigencia y la conexión con la militancia.


Por su naturaleza, estos sondeos reflejan la participación voluntaria de los usuarios en las plataformas donde fueron difundidos. En consecuencia, no tienen necesariamente el alcance representativo de una encuesta probabilística y sus resultados no deben extrapolarse automáticamente al conjunto de la militancia del PRM ni al electorado de Santo Domingo Oeste.


Para una interpretación rigurosa también deben considerarse el universo participante, el período de levantamiento, los mecanismos de validación y los criterios utilizados para calcular el promedio ponderado. En ese contexto, la medición constituye una fotografía del posicionamiento digital de los dirigentes en un momento determinado del proceso político.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Jesús Colón se perfila como una sólida opción a diputado por la circunscripción número 1 de SDE.


Su cercanía con las comunidades, el respaldo de las bases y su creciente nivel de aceptación lo colocan entre las figuras con mayor potencial electoral dentro del PRM.


Por Alexander G. Olivence

Santo Domingo Este.— El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Jesús Colón, reúne las condiciones políticas, sociales y humanas para convertirse, si decide presentar sus aspiraciones, en uno de los candidatos a diputado más votados de la circunscripción número 1 de Santo Domingo Este en las elecciones de 2028.


Su liderazgo se ha fortalecido mediante el contacto directo con las comunidades, la disposición permanente para escuchar a los ciudadanos y el trabajo que desarrolla junto a dirigentes, militantes y miembros de las bases del PRM. Esta cercanía le ha permitido conocer de primera mano las principales necesidades y aspiraciones de los diferentes sectores que integran la demarcación.


En una época en la que la ciudadanía demanda representantes accesibles, preparados y comprometidos, Colón proyecta una imagen de renovación y vocación de servicio. Su estilo político, caracterizado por el diálogo y la construcción de consensos, le ha permitido ampliar su aceptación más allá de las estructuras partidarias.


De acuerdo con estimaciones de su equipo político, Jesús Colón cuenta con un nivel de simpatía superior al 60 % entre los electores consultados en la circunscripción número 1. Aunque esta cifra deberá ser confirmada por mediciones independientes, representa un indicador significativo del posicionamiento que ha venido alcanzando dentro de la demarcación.


Ese respaldo no sería producto de una campaña improvisada, sino de un trabajo constante junto a las comunidades. La política territorial requiere presencia, capacidad de escuchar y acompañamiento permanente, cualidades que diversos dirigentes y representantes comunitarios reconocen en Colón.


El dirigente perremeísta representa una generación que entiende que la política debe ejercerse con responsabilidad, sensibilidad social y compromiso con el bienestar colectivo. Su capacidad para integrar voluntades también podría convertirlo en una figura importante para fortalecer la boleta congresual del PRM en Santo Domingo Este.


Aunque todavía no ha anunciado oficialmente una candidatura, su nombre comienza a ocupar un espacio relevante en las conversaciones políticas de la circunscripción. Dirigentes, simpatizantes y ciudadanos consideran que posee el potencial necesario para desarrollar una propuesta competitiva y alcanzar una votación considerable.


Una eventual aspiración de Jesús Colón podría contribuir, además, a dinamizar las estructuras del PRM, estimular la participación de sus bases y fortalecer la conexión del partido con los sectores comunitarios. Su reto sería transformar la simpatía expresada hasta el momento en una organización territorial capaz de representar las demandas de la población.


De mantenerse esta tendencia y decidir formalmente presentar su candidatura, Colón podría colocarse entre los principales aspirantes del PRM y competir por convertirse en el diputado más votado del partido en la circunscripción número 1.


De cara al período constitucional 2028-2032, Jesús Colón se perfila como una opción con arraigo territorial, aceptación popular y capacidad para representar dignamente a los habitantes de Santo Domingo Este en la Cámara de Diputados. La decisión final estará en sus manos, pero su potencial político ya comienza a generar expectativas.

lunes, 24 de agosto de 2026

La República Opina.

 


Por Armando Pérez Martínez,
“El autor es Coronel retirado, Policía Nacional.”

Más que un homenaje, el gesto del recién designado director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, hacia su padre, el mayor retirado Fabio Rafael Rodríguez Cruz, pocas horas después de recibir su designación, constituye, sin lugar a dudas, un emotivo juramento, quizá incluso más significativo que el pronunciado formalmente al ser juramentado por el presidente de la República.

Al visitar a su progenitor en Moca y colocarle sobre la cabeza su propio quepis, Rodríguez García reconoció en su padre una parte esencial de sus raíces y de los valores que han guiado su trayectoria policial. La respuesta del padre, con un saludo militar, convirtió aquel sencillo encuentro familiar en una escena cargada de profundo significado.

Es juramento de que, precisamente ahora que ha llegado a la cúspide de su carrera, no permitirá que el poder ni las responsabilidades del cargo lo aparten de los principios que lo condujeron hasta allí. Fue como si, sin pronunciar una sola palabra, hubiera asumido ante su padre la obligación de ejercer la función con honestidad, decoro, disciplina y sentido del deber.

Pero ese juramento trasciende el ámbito familiar. También alcanza a la ciudadanía, que espera que quien ha sido colocado al frente de la Policía Nacional ejerza la autoridad con firmeza, dentro de la ley, y utilice la posición que ocupa para servir y no para servirse del cargo.

Desde su ingreso a la Policía Nacional en 1987, Rodríguez García ha recorrido distintas posiciones y etapas de formación hasta alcanzar la Dirección General. Ese camino ha exigido estudio, disciplina, sacrificios personales y una constante preparación para asumir responsabilidades cada vez mayores.

[caption id="attachment_128134" align="alignnone" width="300"] Ahora comienza la parte más exigente de esa historia. La mejor manera de honrar a su padre y responder a la confianza de la sociedad será demostrar, desde la Dirección General, que los valores que han guiado su trayectoria siguen intactos y que la autoridad recibida será ejercida con honestidad, prudencia y decoro.[/caption]

Te equivocaste, ALOFOKE.

 



Por Tony Salomón

Santiago Matías no representa un fenómeno político, mucho menos una opción de poder para la República Dominicana. Su anunciada aspiración presidencial debe ser entendida, más bien, como una expresión del momento de desconcierto que vive una parte de nuestra sociedad.

Mientras el país enfrenta el aumento del costo de la vida, las dificultades de la canasta familiar, los problemas del servicio eléctrico, la inseguridad ciudadana y un preocupante deterioro de la confianza en algunas instituciones, el debate público parece concentrarse en una candidatura que, hasta ahora, carece de una trayectoria política, institucional y administrativa que permita evaluarla como una verdadera alternativa de gobierno.

¿Es Santiago Matías el problema? No necesariamente. El verdadero problema es que su irrupción política puede convertirse en una formidable distracción frente a los asuntos que realmente preocupan a los dominicanos.

El fenómeno de los outsiders

La historia reciente ofrece ejemplos de figuras que llegaron al poder desde fuera de los partidos tradicionales. Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, Alberto Fujimori en Perú, Jair Bolsonaro en Brasil y Donald Trump en Estados Unidos son expresiones diferentes de ese fenómeno.

Los llamados outsiders pueden surgir cuando una sociedad pierde confianza en sus instituciones, en los partidos políticos tradicionales o en quienes han gobernado durante años. Su aparición, por tanto, no ocurre en el vacío: suele ser consecuencia de una crisis de representación.

Pero una cosa es canalizar el descontento social y otra muy distinta es estar preparado para gobernar un Estado.

La Presidencia de la República no es una plataforma de entretenimiento, ni una extensión de las redes sociales, ni un escenario para medir popularidad. Gobernar exige conocimiento, preparación, equipo, visión de Estado, experiencia administrativa y, sobre todo, respeto absoluto por la Constitución y las instituciones democráticas.

Algunos de los gobiernos encabezados por outsiders han generado fuertes controversias institucionales y conflictos alrededor de los límites del poder. Esa experiencia debería servirnos de advertencia, no de inspiración automática.

¿Una distracción conveniente?

El ruido generado alrededor de la eventual candidatura de ALOFOKE ha adquirido una dimensión que merece ser observada con detenimiento.

Cuando la conversación nacional se concentra en una figura mediática, mientras quedan en segundo plano los problemas cotidianos de millones de dominicanos, cabe preguntarse a quién beneficia esa distracción.

El ciudadano quiere respuestas sobre el costo de los alimentos, el empleo, la seguridad, la electricidad, la salud, la educación y la calidad de los servicios públicos. También quiere saber qué está ocurriendo con nuestras instituciones y hacia dónde conduce el país el modelo de gestión actual.

Esos son los temas que deberían ocupar el centro de la agenda nacional.

No debemos permitir que el espectáculo sustituya al debate político.

Una sociedad que está despierta

La sociedad dominicana ha demostrado que sabe distinguir entre popularidad y liderazgo.

Las encuestas, las conversaciones cotidianas y las expresiones provenientes de distintos sectores sociales reflejan que existe un malestar que no puede ocultarse mediante campañas publicitarias, discursos o fenómenos mediáticos.

El pueblo dominicano está observando.

Y está observando porque nuestra sociedad tiene una larga tradición política, cultural, social y religiosa. Hemos construido instituciones, partidos, movimientos sociales y organizaciones que, con sus luces y sombras, forman parte de una historia democrática que no puede ser sustituida de la noche a la mañana por la popularidad acumulada en las plataformas digitales.

La política es mucho más que influencia.

No todo lo viral es liderazgo

La República Dominicana necesita renovación, pero renovación con contenido.

Necesita nuevos liderazgos, pero liderazgos preparados. 

Necesita participación ciudadana, pero participación responsable. 

Necesita cuestionar a los partidos políticos cuando sea necesario, pero no destruir el sistema institucional sin ofrecer una alternativa seria. 

No haría causa común con un outsiders porque sea popular o porque tenga millones de seguidores. Mucho menos con quienes, desde los medios de comunicación y las plataformas digitales,  puedan terminar convirtiendo la política en un espectáculo permanente.

La influencia también implica responsabilidad. 

Quien pretenden dirigir una nación debe comprender que cada palabra, cada propuesta y cada decisión puede afectar la vida  de millones de personas. 

República Dominicana merece 

más 

La República Dominicana no necesita una distracción.

Necesita respuestas.

No necesita convertir la política en entretenimiento. 

Necesita recuperar la confianza en sus instituciones.

No necesita confundir seguidores con electores, ni audiencia con ciudadanía.

Necesita liderazgo.

Santiago Matías tiene todo el derecho constitucional de aspirar a la Presencia de la República. También tiene derecho a intentar convencer a los dominicanos de que posee las condiciones para gobernar. 

Pero los dominicanos tenemos el mismo derecho de preguntarnos si estemos frente a una verdadera alternativa política o simplemente ante otro fenómeno mediático. 

Mi respuesta por ahora es clara:

República Dominicana está despierta y sobria. 

Si la estrategia es distraer al país de sus verdaderos problemas te equivocaste "ALOFOKE"

sábado, 22 de agosto de 2026

La Base,dirigencias y cañadas del PRM sin empleos.No tienen quien le escriba…”

 


La base y dirigencias del PRM sin empleos y nadie quien le escriba…
La base y dirigencias del PRM sin empleos y nadie quien le escriba…
Redacción
  • Publishedagosto 22, 2026

Por Lukás
“Conque fuerza los que sudaron y subieron a la cima del Pico Duarte la memoria histórica del poder democrático,izando la tramposa bandera del triunfo/PRM.

¿Los encorvados compañeritos de la base política del Partido Revolucionario Moderno,regresaran al tránsito de la sinagoga electoral dominicana?

Y que sin pegar cuernos en las urnas podrán descender lánguidos ahora desde las hojarascas montañosas del mezquino poder dirigido AHORA por Luis Rodolfo Abinader Corona.Titire del holocausto electoral…

No es posible volver con la misma avergonzada bandera del PRM a enriquecer la careta corrupta de este circo político.

Y que borró sus huellas y se comió tradicionalmente nuestras luchas democráticas/proletarias.

¡¡Duarte lo dijo muerte a los traidores!!!

Los humildes del cuento histórico de Juan Bosch siempre han recibido esclavizadas humillaciones de los gobiernos“democráticos/populistas del País.

”sin importar el color de Banderas ;ellos lo de siempre,”los humildes del verso universal de “Víctor Hugo” Los Miserables con el sudor de sus hambres en el rostro han luchado para entre brazos llevarlos a la putrefacta presidencia de la República Dominicana.

Resulta que los nuevos corruptos (funcionarios),ya no son compañeros,estos comienzan a sufrir del alzhéimer”.

Y los hijos de Machepa tienen que tumbar mas polvos que un huracán sin lluvias en sus huellas, para que le den un mísero/nombramiento que sólo le alcanza para descarnar su muerte…!!!

Lo que viene ahora sucediendo desde hace una tiranía de tiempo en el campo político es penoso, estos empresarios políticos empeñan nuestra Bandera Tricolor a cambio de impunidad….