Himno a la Patria

jueves, 16 de julio de 2026

¿Cuál es el mejor y el peor gobierno de los últimos 48 años?.

 



Danilo Cruz Pichardo

Para el autor de este artículo el mejor gobierno que hemos tenido los dominicanos corresponde al de don Antonio Guzmán, por las transformaciones políticas que se registraron, al derogar las leyes que prohibían el comunismo, conceder libertad de expresión e información para todos, despolitización de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y una auténtica división de los poderes públicos: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, tal y como lo concibió Montesquieu, filósofo, jurista y escritor francés, en su obra “El Espíritu de las Leyes”.

Esos cambios políticos son suficientes para que el antiguo presidente, período 1978-1982, se lleve el reconocimiento de mejor jefe de Estado de los últimos 48 años. Sin embargo, en lo económico también obtuvo notas sobresalientes, al duplicar el salario mínimo, incremento de la producción agropecuaria y la concesión de créditos a los hombres que trabajan la tierra, protegió y fomentó la pequeña y mediana industria y se preocupó por el control de los precios, sobre todo de los artículos de la canasta familiar.

Lo mejor que se puede mencionar del gobierno de Salvador Jorge Blanco es la estabilidad en el servicio eléctrico, pero faltó creatividad para dinamizar la economía y la toma de medidas populares. Ente la creación del ITBIS, el plan de austeridad, reducción general de sueldos, la devaluación del peso y la firma con Fondo Monetario Nacional crearon una imagen negativa a esa administración.

Entrar en la evaluación de cada una de las gestiones administrativas que se inscriben en ese espacio de tiempo conllevaría un trabajo muy extenso, pero hay que reconocer que todas tienen defectos y virtudes, incluyendo los diez últimos años de Joaquín Balaguer, donde hubo escasez y desabastecimiento, pero también austeridad en el uso de los recursos públicos, estricta cautela para la toma de empréstitos internacionales y honradez de parte del jefe de Estado.

Posiblemente la mejor medida que ha tomado el presidente Abinader, en 6 años, consiste en hacer que los recursos que generan los consulados de los países del mundo vayan, desde el 6 de abril pasado, directamente al Estado a través de la Cuenta Única del Tesoro, lo que ha provocado falta de motivación en funcionarios del servicio exterior. Y en cuestión de semanas Alfonso Rodríguez pidió su cancelación del Consulado de Los Ángeles y Carlos Gabriel García declinó un decreto en el que se le designaba en ese cargo.

Solo falta establecer en qué se destina ese dinero.
Sin embargo, Luis Abinader es el presidente que más empréstitos internacionales ha tomado y al mismo tiempo se lleva el récord en ser el que menos inversiones ha hecho en obras que contribuyan al desarrollo del país. Desde el Gobierno se alega que el grueso de ese dinero ha sido para saldar deudas viejas, dato que rechaza la oposición. El hecho es que en el presente año se destina el 26% de la recaudación para el pago de la deuda externa y solo en intereses hay que buscar unos 322 mil millones de pesos en este 2026.

El presidente de la República no cede un paso con los excesivos gastos corrientes, incluyendo una hipertrofiada nómina pública, incremento de planes de asistencias, publicidad gubernamental e imprudentes pensiones de lujo a personas que nunca han dado un golpe en la administración pública.

Para responder a ese incontrolable y creciente gasto se optó por una reforma fiscal, aprovechándose de una mayoría mecánica en las cámaras legislativas, donde en apariencia se gravan operaciones de los más poderosos, pero tanto el aumento del ISR como de la emisión de cheques y transferencias bancarias terminan siendo traspasadas al consumidor. El empresariado nunca absorbe alzas.

De forma adicional, el Instituto de Energía de la UASD demostró que el gobierno no subsidia los combustibles. Los carburantes, contrariamente, tienen impuestos y al mismo tiempo sobreprecio, empezando por la gasolina Premium, que tiene 46 pesos por encima del precio en que debía ofertarse al consumidor.

Tanto la reforma fiscal como el incremento en el costo de los derivados del petróleo han disparado los precios en bienes y servicios, sobre todo de los productos de la canasta familiar. Es abusivo.

Pero ¿qué se puede esperar de un presidente que desde el período de transición del 2020 empezó a designar una mayoría de funcionarios que son empresarios y se desenvuelven, en el sector privado, en áreas afines en las que fueron nombrados?

Ejemplo: el antiguo ministro de Agricultura es uno de los principales arroceros del país. Al destituirlo se designa a otro arrocero mayor. En el sector eléctrico, en todo, está un empresario generador de energía. Eso provoca conflictos de intereses. Y el Art. 135 de la Constitución lo prohíbe y también la Ley 340-06, sobre Compras y Contrataciones.

Como esos casos se pueden citar muchos más.
Se puede decir que Luis Abinader es el presidente ideólogo de los fideicomisos. Al escribir este trabajo conté 17 y hábilmente hizo que sus legisladores le aprueben la Ley 28-23, para contar con un marco legal, aunque de por sí ya disponía de la Ley 47-20, sobre Alianzas Público Privadas. ¿Qué ventajas ofrecen los fideicomisos y quién se los pidió al presidente Abinader?
Ahí está el caso del fideicomiso de la Policía Nacional que viene haciendo una reforma que se ha chupado 11 mil millones de pesos, aunque desde el Gobierno se dice que son 8 mil. Sea una cifra u otra se trata de un gasto excesivo. Se habla de asesores internacionales que ganan hasta 20 millones mensuales y lo único visible en la Policía Nacional es el cambio de uniforme.

Abinader había prometido en la campaña de 2020 que acabaría con la inseguridad ciudadana. Y a 6 años de gestión se aplican los mismos métodos de las ejecuciones extrajudiciales contra jóvenes socialmente excluidos, porque no disponen de educación ni empleo. La mejor forma de combatir la violencia es con prevención y el Estado dispone de los organismos de seguridad para identificar a todos los muchachos envueltos en el crimen organizado.

Esos jóvenes se exhiben y se comunican por redes sociales y pueden ser apresados y enviados a cárceles que los rehabiliten, que ni siquiera las hay en el país, lo que reduce la forma de justificar el superabundante gasto en la famosa reforma.

Este es un gobierno tan malo –el más malo de los últimos 48 años-- que desde el Congreso Nacional, controlado por Luis Abinader, no se ha aprobado el Código Laboral a la espera de un descuido de la población para reducir o excluir viejas reivindicaciones, como el pago de las prestaciones o cesantía. Se quiere aprovechar el mismo descuido que hubo con el Código Penal, que en el Párrafo II del Art. 209 se penaliza la difamación e injuria hasta con diez años de prisión.

Almanaque Tricolor de Bandera.

 


OTTO MORALES EFRES, recordándolo el día de su asesinato.

Desde la adolescencia, Otto Morales Efres se convirtió en un gran movilizador de masas en San Antón, Villa Francisca, San Miguel, San Lázaro y Ciudad Nueva, pero fue en San Antón donde transcurrió su juventud pues allí levantaba pesas, jugaba baloncesto y béisbol y al terminar los deportes se dirigía a escuchar los discursos que pronunciaban dirigentes del Movimiento Popular Dominicano en su local de la avenida Duarte.

Junto a Rafael Bueno, Luis Gaspar (La Vela), “Barahona” o “Lilito” y otros compañeros se relacionó con militantes del 14 de Junio aunque no se organizó en ese partido, y se dedicó a cazar calieses cuando se produjo la destrujillización.

A partir de entonces su vida fue de lucha revolucionaria y de formación ideológica y militar por el logro de una sociedad equitativa, justa, humana. Sufrió deportaciones siendo prácticamente un niño.

Sin embargo, la ausencia de la Patria no representó una derrota ni desalentó sus sentimientos patrióticos. Al contrario, le animó a profundizar en su educación política y continuar la escolaridad.

El arrojo y la determinación de Otto Morales se pusieron de manifiesto durante la Revolución de Abril cuando ya se había convertido en uno de los líderes más jóvenes, carismáticos y de mayor audacia en la formación de comandos, búsqueda y entrega de armas a la población, asalto a cuarteles, toma de fortalezas, orientación a campesinos para futuras guerrillas, participación en combates y misiones.

Estuvo entre los organizadores del secuestro que selló su asesinato violento, despiadado, el 16 de julio de 1970.

Del representativo dirigente que dedicó los últimos cuatro años de su existencia a enfrentar al régimen balaguerista hablan su cuñado Ramón Pinedo (Monchín), también compañero de deportes, política y guerra; Breno Brenes, su instructor militar; Zunilda Muñoz de Sánchez, en cuya presencia ametrallaron a Otto después de haberle servido de escudo protector en la entrega pacífica que violentaron sus verdugos, un contingente policial inconcebible para eliminar a un revolucionario esposado.

También conversa sobre él René Sánchez Córdova, esposo de Zunilda, entonces decano de la facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con quien almorzó Otto y al que visitó en sus oficinas durante la mañana de la trágica fecha.

Otto Morales ha merecido el reconocimiento del pueblo, que espontáneamente designó con su nombre una calle del sector Los Frailes.

Por haber sido tan atroz, es la muerte del combatiente lo que más se ha destacado. Sus facetas humanas son poco conocidas. Estos familiares y camaradas relatan esos aspectos y revelan detalles nunca antes publicados del salvaje exterminio que truncó su existencia a los 25 años.

“La etapa post Guerra de Abril fue muy violenta para Otto y nuestra familia. Después murió papá, asesinaron a mi hermana Miriam, esposa de Otto, nos mataron a Ramón Emilio Mejía del Castillo (Comandante Pichirilo) y al amigo entrañable de Otto, Maximiliano Gómez (El Moreno)… Era la lucha contra el Gobierno de Balaguer apoyado por el imperialismo”, expresa Monchín.

Perfil de Otto.

Otto Morales Efres nació en Santiago de los Caballeros el 23 de mayo de 1945, hijo de Aquiles Morales y Noris Livia Efres, maestra.

La familia se trasladó a Santo Domingo y Aquiles trabajó como dependiente de la desaparecida Puerta del Sol que estaba en El Conde.

A Otto lo inscribieron en la escuela Argentina, donde inició estudios secundarios que no concluyó porque el Consejo de Estado lo deportó en 1962. “Entendía que había que salir de esos estudiantes que se habían constituido en un problema incendiando la ciudad todos los días”.

Fue desterrado hacia México mientras los dirigentes del MPD eran encarcelados y otros enviados a París.

Allí concluyó su bachillerato y tomó cursos técnicos. Al mismo tiempo recibió formación política de un dirigente comunista mexicano y del dominicano Pericles Franco Ornes, quien luego se fue a Cuba, donde ya estaba Otto.

A esa antilla se habían trasladado desde Francia Máximo López Molina, Ilander Selig, Gustavo Ricart, Parmenio Erickson, Arsenio Ortiz y Monchín. El reencuentro con los izquierdistas motivó a Morales a ingresar al MPD en Cuba, lo que califican como un gran salto en su preparación política, militar, doctrinaria. Además trabajó como voluntario picador de caña y recogedor de café.

Regresó a finales del Gobierno de Juan Bosch, en 1963, y fue recibido por el artista de la plástica José Ramírez Conde (Condesito), el dirigente más importante que tenía el MPD en ese momento.

“Otto fue estructurando una maquinaria militar, a partir de 1964, con los amigos que había dejado cuando lo deportaron y asistió a Ramírez Conde en todo el engranaje de inteligencia, contrainteligencia, estruendo”, significan.

Ayudó al sector femenino de la agrupación en la defensa de los presos políticos, hizo contacto con los sindicatos y organizó sucesivas huelgas como forma de presión “alegrándose cuando el grupo de los no deportados salió de nuevo al ruedo político. Ahí comienza la historia conjunta de Otto y los que salimos sueltos: Maximiliano Gómez, Jorge Puello Soriano (El Men) y yo”, narra Pinedo.

Otto también pasaba tiempo en la casa de Monchín, porque se había enamorado de su hermana Miriam, a quien conquistó pese al desacuerdo de su padre. Se casaron en plena guerra, en agosto de 1965. Procrearon dos hijos: Yuri Van Troi y Otto Stalin.

Pese al llanto incontenido de René y Zunilda al narrar el siniestro final del revolucionario, hay lugar para recordarlo jovial, solidario, sociable, apuesto, de ojos marrones claros, atlético, vigoroso, bien parecido, amante de los niños, juguetón.

El hogar de los Sánchez tanto en la Juan Isidro Pérez como en la José Contreras era frecuentado por Otto, Amín Abel Hasbún, Moisés Blanco Genao, Henry Segarra y otros.

René recuerda que en 1970, a raíz del secuestro del agregado militar de la embajada de Estados Unidos en el país, coronel Donald J. Crowley, se reunieron en su casa a pasar balance sobre el hecho “todos los que participaron en la planificación” y cita a Rafael (Fafa) Taveras, Amín Abel, Héctor Ortiz y Otto. Él no estuvo presente.

Zunilda cuenta que el día de la muerte de Otto llegó de su trabajo cerca de las 2:00 de la tarde y lo encontró jugando con sus hijos Luis René y Ernesto.

Pero a los pocos minutos “sentí muchas voces, carros, y por la ventana de mi cuarto vi un camión de Operaciones Especiales con un sinnúmero de militares con armas largas”. René lo dejó en la vivienda después de almorzar y apenas empezó su cátedra le interrumpió Radhamés Abreu, dirigente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) para decirle: “¡Profesor, pasó algo malo en su casa!”. Era el el 16 de julio del 1970 , el día que mataron a OTTO.

La calle

La calle “Otto Morales” está ubicada en el sector “Los Frailes”. Aunque el rótulo dice “A.D.N”, se informó que no fue iniciativa del Ayuntamiento del Distrito Nacional sino de moradores del sector.

Fuente:” Historia Dominicana en Gráficas “Texto: Angela Peña para el periódico HOY