Himno a la Patria

jueves, 20 de agosto de 2026

Un antes y un después de Jesús “Chu” Vásquez en el Consulado Dominicano de Nueva York.

Por: RAMÓN VALDEZ ( CHANGO )

Hay momentos en la vida política en los que resulta necesario hacer una pausa y

comparar gestiones, no desde el fanatismo ni desde las simpatías personales, sino desde

los resultados y la experiencia de quienes han vivido de cerca cada proceso.

En el caso del Consulado Dominicano en Nueva York, considero necesario analizar un

antes y un después de la llegada de Jesús “Chu” Vásquez, particularmente cuando se

compara su gestión con la de Eligio Jáquez.

Debo comenzar haciendo una aclaración: nunca fui simpatizante de la gestión de Eligio

Jáquez mientras estuvo al frente del Consulado. Por el contrario, fui uno de sus críticos

y, en determinados momentos, enfrenté públicamente decisiones que consideraba

perjudiciales para los compañeros del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

Sin embargo, ser crítico de una gestión no significa perder la capacidad de reconocer sus

aspectos positivos cuando se hace una comparación.

Y es precisamente ahí donde, desde mi punto de vista, aparece una diferencia

importante: Eligio Jáquez mostró mayor sensibilidad hacia los compañeros del partido y

una mayor disposición a atender sus necesidades, mientras que durante la actual gestión

de Chu Vásquez se ha generado un creciente sentimiento de inconformidad entre

sectores del perremeísmo de Nueva York.

Uno de los puntos que más preocupa a los compañeros es la situación de quienes fueron

desvinculados de sus puestos. Según lo que hemos observado y denunciado, 46

compañeros vinculados al partido fueron cancelados, muchos de ellos personas que

dependían de esos ingresos para sostener a sus familias.A esto se suman las quejas relacionadas con reducciones salariales, dificultades para

acceder a determinados servicios y lo que algunos empleados describen como un

ambiente laboral de presión e incertidumbre.

También preocupa la percepción de que el Consulado ha reducido o cerrado algunas

oficinas y servicios, mientras los usuarios continúan enfrentando dificultades y costos

que consideran elevados. Si una institución pública existe para servir a los ciudadanos,

cualquier cambio que afecte la calidad, rapidez o accesibilidad de sus servicios debe ser

explicado con transparencia.

Pero hay algo que resulta todavía más contradictorio para muchos compañeros: después

de la salida de decenas de miembros del partido, se habla de nuevos nombramientos en

posiciones consulares.

La pregunta que surge es sencilla: ¿cómo se puede justificar la salida de tantos

compañeros mientras, al mismo tiempo, se contemplan nuevos nombramientos?

No se trata de pedir privilegios partidarios. Se trata de exigir coherencia, sensibilidad y

responsabilidad política.

Un compañero que pierde su empleo no pierde solamente un salario. Detrás de ese

puesto hay una familia, una renta, compromisos económicos y, muchas veces, años de

trabajo y sacrificio.

Por eso sostengo que hoy debemos mirar la realidad sin prejuicios.

Si antes fui crítico de Eligio Jáquez y hoy considero que su gestión fue superior en

determinados aspectos, no es por sentimentalismo ni por intereses personales. Es

porque la comparación de las experiencias permite llegar a conclusiones diferentes.

Durante la gestión de Jáquez hubo también errores, decisiones cuestionables y

enfrentamientos políticos. Pero, desde mi perspectiva, existía una mayor preocupación

por mantener el vínculo con los compañeros del partido y atender sus inquietudes.

Hoy, en cambio, existe una percepción de distanciamiento entre el Consulado y una

parte importante de la dirigencia y militancia del PRM en Nueva York.

Y eso debe preocuparnos.

Un gobierno no puede olvidarse de quienes trabajaron para llevarlo al poder. Los

funcionarios pasan, pero el partido, sus militantes y las comunidades permanecen.

Por eso, aunque fui contrario a muchas de las actuaciones de Eligio Jáquez cuando

estuvo en el Consulado, hoy debo reconocer que, frente a la situación que muchos

compañeros dicen estar viviendo actualmente, aquella gestión puede ser vista por

algunos como un verdadero paraíso en comparación con la actual.Mi posición no nace de un cambio de simpatía política. Nace de una comparación.

Y quiero dejar algo claro: quien escribe estas líneas fue uno de los que enfrentó a Eligio

Jáquez cuando entendió que estaba actuando en contra de los intereses de los

perremeístas.

Por tanto, si hoy hago una valoración favorable de algunos aspectos de aquella gestión,

lo hago precisamente porque creo que la crítica debe ser objetiva, venga de donde

venga.

El PRM en Nueva York necesita recuperar la comunicación con sus compañeros, escuchar

sus reclamos y garantizar que las decisiones que se tomen desde el Consulado sean

transparentes, coherentes y sensibles.

Porque al final, más allá de los nombres de los funcionarios, lo que debe importar es el

respeto a los empleados, a los compañeros del partido y, sobre todo, a la comunidad

dominicana que utiliza los servicios consulares.

Ese es el verdadero antes y después.

Moviendo fichas del ajedrez en PN,para servir y proteger la Paz ciudadana.

 


Redacción 

El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto R. Rodríguez García, dispuso este jueves una serie de cambios y nuevas designaciones en direcciones centrales, regionales, departamentales y áreas especializadas de la institución, como parte de las acciones dirigidas a fortalecer la operatividad, la prevención del delito y la proximidad con la ciudadanía.

Las disposiciones abarcan movimientos en áreas estratégicas como Recursos Humanos, Inteligencia, Prevención, Planificación y Desarrollo, Soporte y Servicio, Policía Comunitaria, Policía Cibernética y Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, entre otras.

Entre las principales designaciones figura la del coronel Pedro Radhamés Marte Báez como director Central de Recursos Humanos, en sustitución del general Jorge Miguel Perdomo Sena, quien pasa a dirigir la Dirección Regional Sur Central, con asiento en Baní, en sustitución de la coronel Ana Jiménez Cruceta.

En el ámbito regional, el general Orison L. Olivence Minaya asumirá la Dirección Regional Noreste, con asiento en San Francisco de Macorís, en sustitución del general Julio César Acosta Félix, quien pasa a dirigir la Dirección Regional Nordeste, con asiento en San Francisco de Macorís, en sustitución del general Julio César Acosta Félix, quien pasa a dirigir la Dirección Regional Nordeste, con asiento en María Trinidad Sánchez.

En la Dirección Central de Inteligencia (DINTEL) fue designado el general Edgar Ramón Arnaud Volquez, en sustitución del general Ángel M. García Jaime, quien asumirá la Dirección de Área de Policía Comunitaria.

Asimismo, Werner Núñez Quezada fue designado director de Área de Policía Cibernética, mientras que el general Eddy Pérez Peralta asumirá la Dirección

Central de Prevención, en sustitución del general Martín Tapia Sánchez, quien fue designado inspector general de la Policía Nacional mediante decreto del presidente Luis Abinader.

El coronel René Eurípides Luna Kunhardt fue designado director Regional Santo Domingo Oeste, en sustitución del general Eddy Pérez Peralta; el coronel Edison Cabrera Concepción asumirá la Dirección Regional La Vega, en sustitución del coronel Ramón Dicló Mateo, y el coronel Leuribis Urbaez Mancebo fue designado director Regional La Altagracia, en sustitución del coronel Edward Jesús

Díaz Núñez. También fue designado el general César Ares

Montás como director Central de Planificación y

Desarrollo (Diplan), mientras que el coronel Carlos

Tapia Quezada asumirá la Dirección Central de

Soporte y Servicio.

Como parte de los cambios en áreas especializadas, el general Santo Guzmán Amparo fue designado titular de la Dirección Especializada de Protección a

Niños, Niñas y Adolescentes, en sustitución del coronel Edwin Hernández Tejada.

En otras dependencias, el general Frank de los Santos Encarnación fue designado titular de la

Dirección de Área de Policía de Protección de Servicios Especializados.

Entre las demás disposiciones figura el nombramiento del coronel Juan Félix Romero

Rosario como subinspector general y del coronel Raymundo Estévez de Luna como subdirector de Área Administrativa del Hospital

General Docente de la Policía Nacional (Hosgedopol), en sustitución del teniente coronel Bladimir Caraballo.

Asimismo, la coronel Flavia Montero Romero fue designada directora Central de Asuntos Legales, en sustitución del general retirado Adelso Aibar Martínez.

El coronel Edwin Hernández Tejada asumirá la

Dirección de Área de Prevención y Persecución de Invasores de Propiedades Públicas y Privadas; el coronel Dionisio Agüero, la Dirección de Área de Derechos Humanos, y el coronel Yldebrando de Jesús Guzmán Toribio, la Dirección de Área de Supervisión General de Cárceles bajo control de la

Policía Nacional.

De igual manera,

De igual manera, el coronel Eduardo Bautista Puello fue designado titular de la Dirección Especializada del Metro de Santo Domingo.

“Según la institución, las nuevas disposiciones buscan dinamizar las estructuras operativas y administrativas de la Policía Nacional, fortalecer su capacidad de respuesta y continuar acercando el servicio policial a las comunidades.”