Himno a la Patria

lunes, 10 de agosto de 2026

¿Será porque ellos no retornarán a las escuelas?

 




Tony Salomón

Parte de nuestras autoridades, tanto electas como designadas mediante decreto presidencial, son responsables directos de las decisiones que afectan el rumbo de la educación.

Y la pregunta que surge es inevitable: ¿será porque quienes toman las decisiones no tendrán que regresar a las escuelas para enfrentar las consecuencias de sus propias decisiones?

Si repasamos la historia, encontramos que en la ciudad alemana de Mainz, hacia 1445, Johannes Gutenberg presentó una innovación que cambiaría para siempre el destino de la humanidad: la imprenta de tipos móviles.

A partir de entonces, el conocimiento comenzó a multiplicarse y a llegar a sectores cada vez más amplios de la sociedad. La lectura dejó de ser un privilegio reservado a unos pocos y se convirtió progresivamente en una poderosa herramienta de transformación social.

No todos recibieron aquella innovación con entusiasmo. Hubo quienes se opusieron a su expansión porque entendían que una población con acceso a los libros y al conocimiento sería más difícil de controlar. El conocimiento libera; la ignorancia somete.

Inglaterra comprendió el enorme valor de aquella transformación y supo capitalizarla. Su posterior desarrollo no fue obra del azar. La Revolución Industrial encontró uno de sus principales sustentos en la educación, en la generación de conocimiento y en la capacidad de formar ciudadanos preparados para transformar su realidad.

La historia nos demuestra una verdad que sigue teniendo plena vigencia: ningún pueblo puede aspirar al desarrollo si desprecia la educación y el conocimiento.

Todo pueblo que se resiste al desarrollo corre el riesgo de quedar sometido a la voluntad de pequeñas élites políticas y económicas que terminan concentrando el poder y las oportunidades.

Por eso, mi gran inquietud es:

¿Por qué hay sociedades y gobiernos que parecen tener más disposición para invertir en cárceles que en centros educativos incluyentes?

¿Por qué no entendemos que educar resulta mucho más rentable que castigar?

Una política pública que garantice educación de calidad, formación técnica, oportunidades laborales y espacios de desarrollo para nuestros jóvenes podría evitar, en buena medida, que muchos terminen incorporándose a la delincuencia.

Además, nos ahorraríamos enormes inversiones en infraestructura penitenciaria, personal de custodia, alimentación, salud y mantenimiento de una población carcelaria que, en muchos casos, pudo haber sido rescatada mediante la educación y la oportunidad.

Con la educación ganamos todos.

Ganan los padres, que tendrán mayores posibilidades de ver a sus hijos convertidos en ciudadanos productivos.

Ganan las comunidades, porque disminuyen los factores que alimentan la violencia y la delincuencia.

Ganan las potenciales víctimas, porque una juventud con oportunidades tiene menos razones para buscar en la delincuencia el camino que la sociedad no le ofreció.

Y, sobre todo, gana la juventud, que no debe ser condenada a pagar una pena por haber nacido en un entorno donde las oportunidades fueron escasas.

La cárcel debe ser la consecuencia de quien viola la ley; la educación debe ser la primera herramienta del Estado para evitar que nuestros jóvenes lleguen hasta allí.

Invertir en educación no es un gasto: es la inversión más inteligente que puede hacer una sociedad para garantizar su futuro.

Porque cuando un Estado construye más escuelas, necesita construir menos cárceles.

La verdadera seguridad comienza mucho antes de la prisión: comienza en el aula.


AULA ECONOMICA HAMBRE CERO.

 


De donde viene la metaHambre Cero

 

Por Bienvenido Núñez

Economista

Antecedente de los Objetivos de Desarrollo delMilenio y SostenibleLos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) nacieron en septiembre del año 2000. Surgieron durante la Cumbre del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York y se fijaron ocho metas globales para mejorar la vida humana y reducir la pobreza extrema antes de 2015, donde el objetivo número uno era erradicar la pobreza extrema y el hambresin embargo, no se logro avanzar.

Luego al terminar el plazo en 2015, la ONU acordó con los países establecer 17 nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), agenda 2015-2030

Para tal efecto, el segundo objetivo de los 17plantea que los países durante ese tiempo establecido deben alcanzar la meta de (hambre cero), a través de políticas públicas juntamente contodos los sectores productivos en materia de agricultura y seguridad alimentaria.

En ese sentido, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) mide el hambre y la seguridad alimentaria utilizando dos indicadores globales oficiales: el primero es; la Prevalencia de la Subalimentación para el hambre crónica y lasegundo; la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria para el acceso directo de las personas a los alimentos, según se detalla:

1- Prevalencia de la Subalimentación. Mide el porcentaje de personas cuyo consumo diario de calorías es menor al mínimo necesario para vivir con salud. Si esta cifra baja del 2.5 %,entonces, elpaís sale del mapa del hambre estructural, en otra palabra, esto significa que, una parte importante de la población ha mejora su nivel nutricional. Para determinar este indicador se toman en cuenta los siguientes elementos:

 

• Disponibilidad de comida: Suma la producción local y las importaciones, restando exportaciones y desperdicios.

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Desigualdad de ingresos: Evalúa cómo se distribuyen los alimentos según el poder adquisitivo de los hogares.

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Umbral del 2.5%: Un nivel menor a este porcentaje significa que el hambre como problema masivo y estructural está controlada.
2- Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria. Este indicador se determina mediante encuestas directas a los hogares, haciéndole la pregunta a las personas: de, si han enfrentado dificultades, incertidumbre o se han quedado sin alimentos (moderada o grave) debido a la falta de dinero u otros recursos.

Ahora bien, la meta lograda por el gobierno no significa, que toda la población tenga una nutrición perfecta o que no exista pobreza, la determinación de esta muestra es un promedio estadístico macro que refleja mejora en la política pública en materia de seguridadalimentaria, o producción agrícola,crecimiento económico, aumento de la ocupación formal e informal-mejora del poder adquisitivo de la población, la política de protección social delgobierno entre otros factores.