18/07/26
Ramón Valdez Chango
Mi vida política ha sido como estar sentado sobre un barril de pólvora mientras me fumo
un cartucho de dinamita. He sido partícipe de los momentos más importantes e históricos
del PRD y, posteriormente, del PRM, siempre dando la cara y defendiendo a los nuestros,
sin importar las circunstancias.
Muchos se preguntarán por qué hablo de esta manera. La respuesta es sencilla: porque
me duele lo que veo.
Después de seis años del gobierno del presidente Luis Abinader, no entiendo cuál ha sido
realmente el papel del INDEX para tantos dirigentes del exterior. Hay compañeros que
trabajaron incansablemente por el triunfo del partido y que, seis años después, todavía no
han sido tomados en cuenta. Esa es una realidad que no puede ignorarse.
La percepción de muchos dirigentes del PRM en Nueva York es que el esfuerzo, la lealtad
y los años de sacrificio no han sido valorados como merecen. Da la impresión de que la
dirigencia del exterior ha quedado relegada, cuando precisamente fue una pieza
importante para alcanzar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario