Himno a la Patria

martes, 7 de julio de 2026

Hay que aprender a leer entre líneas, apostemos a una victoria segura.


Por Kenia Martínez 


 El análisis de las declaraciones de Francisco Javier García uno de los estrategas políticos más experimentados de la República Dominicana y armador histórico de las campañas del PLD tiene un peso analítico profundo. Cuando él alude a que en las primarias de octubre de 2019 "nadie estaba preparado ni le podía ganar" a Leonel Fernández, no está haciendo una simple observación retrospectiva. En el ajedrez político dominicano, este mensaje encierra varias claves estratégicas, intenciones solapadas y lecturas del contexto actual. Al afirmar que nadie a lo interno estaba listo para derrotar a Leonel Fernández por sí mismo, Francisco Javier García valida de manera indirecta el argumento que el leonelismo sostuvo durante años: que a Fernández no lo venció un candidato (Gonzalo Castillo), sino la estructura completa del Estado empujada por el entonces presidente Danilo Medina.

 El peso del "Delfín": Políticamente, confirma que el candidato del danilismo era un actor emergente sin el arraigo ni el peso orgánico para competir en buena lid contra un tres veces presidente de la República y presidente del partido.

 El cisma: Al desmitificar la "victoria" orgánica de 2019, contextualiza de forma fría la razón por la cual el PLD terminó dividiéndose y, consecuentemente, perdiendo el poder en 2020. 

El valor de la neutralidad: Él mismo ha argumentado que el error del Comité Político en 2019 fue que "todo el mundo tomó bando" (danilistas vs. leonelistas) y no quedaron árbitros neutrales con peso específico para evitar la ruptura. 

Liderazgo de transición: Al recordar que los liderazgos que se enfrentaron en ese momento erraron en la estrategia o forzaron una maquinaria de forma antinatural, él se posiciona a sí mismo como el líder sensato, maduro y pragmático que el partido necesita hoy para sanar viejas heridas y volver a ser opción de poder. 

Tendiendo puentes de cara al futuro (La reconciliación del Bloque Opositor)

En la política dominicana actual, la fragmentación del voto opositor entre el PLD y la Fuerza del Pueblo (FP) ha facilitado la permanencia del oficialismo (PRM). Lisonja estratégica: Alabar las condiciones y la invencibilidad interna de Leonel Fernández en 2019 es un guiño político de respeto hacia el líder de la Fuerza del Pueblo y sus bases.

 Bajar las armas: Es una forma de decirle al leonelismo: "Sabemos que ustedes tenían la razón en cuanto a su fuerza, lo del 2019 fue una anomalía histórica forzada por las circunstancias del momento". Esto busca reducir la hostilidad histórica entre morados y verdes, facilitando pactos o una eventual reunificación de la base peledeísta a mediano plazo.

Las palabras de Francisco Javier García son de un pragmatismo quirúrgico. El estratega prefiere sacrificar el relato de la "victoria" danilista de 2019 para comprar la moneda que hoy tiene más valor en la oposición: la verdad histórica que le permita reconstruir la confianza, tender puentes con Leonel Fernández y perfilarse como el pacificador necesario de la oposición. 


Hay que aprender a leer entre líneas, apostemos a una victoria segura 🇩🇴💚

No hay comentarios:

Publicar un comentario