Por Tyrone Doyle
Santo Domingo, R.D. El Movimiento de Mujeres Unidas (MODEMU), institución que trabaja en el empoderamiento de las mujeres que ejercen el trabajo sexual en el país, advirtió sobre la importancia de crear políticas públicas orientadas a fortalecer las acciones a favor de los derechos, la salud y la justicia para las mujeres.
“Estas políticas son sumamente importantes, porque, según el informe: “Violencia, Muerte y Desapariciones de Mujeres Trabajadoras sexuales en el entorno laboral de la República Dominicana”, presentado este año por nuestra institución, las mujeres trabajadoras sexuales enfrentan múltiples formas de violencia estructural e institucional”, denunció Carmen Lorenzo, presidenta de MODEMU, durante el Foro Nacional: “Mujeres, Salud y Justicia”.
Lorenzo explicó que la violencia en el ámbito laboral para las trabajadoras sexuales se manifiesta en diversas formas, incluyendo acoso, agresiones físicas y sexuales, y condiciones laborales precarias.
“Esta situación se refirma en la cantidad de denuncias documentadas por MODEMU desde el año 2018, así como datos suministrados por el Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerabilizados-ODHGV; entre ambas organizaciones reportan al menos 150 casos de agresiones contra trabajadoras sexuales cisgénero y transexuales de parte de clientes, miembros de la Policía Nacional (P.N.) y agentes de la Policía Turística (POLITUR)”, afirmó.
Feminicidios y desapariciones
Según el Informe, las trabajadoras sexuales también están en riesgo elevado de sufrir feminicidios y desapariciones, fenómenos que a menudo no son adecuadamente investigados ni registrados.
Organizaciones como Comunidad de Trans- Travestis Trabajadoras Sexuales Dominicanas (COTRAVETD), la Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRASEX) y Trans Siempre Amigas (TRANSSA) han, documentado decenas de casos de asesinatos, desapariciones y abusos sin respuestas de las autoridades judiciales.
Dichas instituciones afirmaron que entre 2020 y 2025 se han reportado múltiples muertes violentas de trabajadoras sexuales, especialmente mujeres cisgénero, mujeres trans y migrantes, sin esclarecimiento ni sanciones judiciales
“La falta de datos desagregados y la subnotificación de estos casos dificultan la visibilización y el abordaje efectivo del problema. Además, la violencia extrema contra nuestras compañeras suele estar relacionada con la impunidad y la falta de acceso a la justicia”, afirmó
De igual manera, las mujeres trabajadoras sexuales enfrentan discriminación múltiple debido a su género, ocupación, condiciones socioeducativas, orientación sexual, identidad de género y, en muchos casos, su condición de migrantes.
“Esta interseccionalidad agrava su vulnerabilidad y limita su acceso a servicios básicos, protección legal y oportunidades económicas”, lamentó.
Monetización y Cosificación
En ese mismo tenor, Jacqueline Montero, diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por la Circunscripción 3 de San Cristóbal, quien siempre se ha caracterizado por su activa labor legislativa y de defensa de derechos humanos, destacándose por su fuerte condena a la explotación sexual infantil y su compromiso con las trabajadoras sexuales, denunció un tipo de violencia que no es muy visibilizada.
“Se trata de la monetización y cosificación de las mujeres. Por ejemplo, cuando un negocio se promociona diciendo: “Tenemos playas y hermosas mujeres”, ahí nos están promocionando como si fuésemos un artículo, no seres humanos, y nosotras no vendemos nuestro cuerpo, si no un servicio”, externó Montero.
“La cosificación -continúa Montero- surge de la estigmatización social y la clandestinidad impuesta por políticas públicas que confunden el trabajo sexual consentido con la trata de personas, un entramado de poder que criminaliza y estigmatiza su labor, negándoles reconocimiento como sujetos de derechos”.
Salud sexual y reproductiva, acceso desigual a servicios de salud
El Informe también detalla que las trabajadoras sexuales a menudo experimentan actitudes discriminatorias por parte del personal de salud, lo que puede manifestarse en la negación de atención médica, divulgación no autorizada de resultados de pruebas de VIH y trato irrespetuoso.
“Estas prácticas violan sus derechos humanos y desalientan la búsqueda de atención médica, aumentando su vulnerabilidad al VIH y otras ITS. Muchas trabajadoras sexuales carecen de documentos de identidad oficiales, lo que limita su acceso a servicios de salud y programas de prevención del VIH”, explicó Lorenzo
En tal sentido, la titular de MODEMU explicó que la falta de documentación puede ser resultado de múltiples factores, incluyendo la marginación social y la discriminación institucional. Por igual, la vigilancia y criminalización indirecta del trabajo sexual, contribuyen a un entorno hostil para las trabajadoras sexuales.
“El temor por ser arrestadas, disuade a muchas de buscar servicios de salud, especialmente aquellos relacionados con el VIH y las ITS. Adicionalmente, esto puede repercutir en la falta de atención temprano en otras comorbilidades”, finalizó.



Aun así, en estos seis meses de su mandato constitucional ha demostrado firmeza en la lucha contra la centenaria pandemia de la corrupción y honradez al manejar los devaluados recursos del fétido erario público. Los fariseos del PLD, desde su sinagoga enrarecida pretendieron amordazar la primera aurora del gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) con la finalidad de florecer miedo y justificar su derrota electoral con gemidos de minotaurosRealmente estamos frente a un honrado presidente preocupado por la salud y suerte de sus conciudadanos, el primero en poner su coraza contra el Covid-19. Entonces, esta administración representa los intereses de los caídos en el pantano histórico de los miserables, como se refleja en la memoria de Víctor Hugo. ¨LOS MISERABLES.¨









Ramón Euclides Holguín Marte, cuyo seudónimo de guerrilla era Braulio, desembarcó junto al coronel Francisco Alberto Caamaño por las playas de Azua, el 2 de febrero de 1973, con la firme disposición de poner fin al régimen de Joaquín Balaguer.
Junto a sus compañeros, desembarcó por Playa Caracoles el 2 de febrero de 1973 junto al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó para enfrentar el gobierno del entonces presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer. Durante la guerrilla, utilizó el sobrenombre de «Braulio», muriendo de hambre y despeñarse del lugar donde se encontraba, en las Lomas de Nizaíto, de San José de Ocoa. Un centro comunal de su comunidad natal lleva su nombre.
Fue recordado por todos los que les conocieron como un joven trabajador y comprometido con su país, y así lo documentan los escritos que hay sobre el sacrificio de los ocho jóvenes. En 1970, Braulio decide salir del país para integrarse al movimiento guerrillero de Caamaño, en Cuba, donde se entrena para ser quien manejaría los explosivos de la guerrilla.


